El Barcelona tiene dos nuevos motivos para sonreír gracias a la esperanza que propone el brasileño Ronaldinho con su atisbo de recuperación y al futuro esplendoroso que anuncia el mexicano Giovani Dos Santos tras su exitoso debut en la Liga 2007/2008.

Barcelona, España.- Pese a ciertas dudas, el equipo azulgrana venció el domingo por 3-1 al Athletic de Bilbao en un encuentro en el que ofreció dos caras: espectáculo en la primera mitad y desidia en la segunda, cuando se complicó y necesitó de una polémica decisión arbitral para lograr el tanto de la tranquilidad.

Pero al menos el hincha azulgrana se marchó a casa con la satisfacción de ver a un buen Ronaldinho, que marcó dos goles, uno de penal. El primero llegó tras un espectacular lanzamiento directo de falta que provocó el delirio en el Camp Nou.

"Ronaldinho volvió a sonreír y con él, todos los culés. Dos goles
-el primero en un lanzamiento de falta genial- que dedicó con felicidad a su retoño sirvieron para que la reconciliación entre el 'crack' brasileño y el público fuera total", destaca hoy el diario "Sport".

La mejor noticia de la segunda parte para el club fue el debut de Dos Santos, que en sólo media hora ofreció excelentes detalles, incluyendo una ocasión de marcar con un precioso lanzamiento que salió muy cerca del palo derecho de la portería rival. Además, forzó la expulsión del vasco Koikili.

"Dos Santos debutó en partido oficial con el Barcelona. Lo hizo tal y como había soñado: entrando en la segunda mitad, en suplencia de un compañero, nada más y nada menos que Thierry Henry. A la nueva perla azulgrana sólo le faltó marcar", refleja "Sport".

Frank Rijkaard, el técnico del Barcelona, demostró que cuenta con el mexicano como opción prioritaria entre sus delanteros, y más después de la lesión de Samuel Eto'o, que estará un mínimo de dos meses apartado del juego.

Sin embargo, el Barcelona sigue generando dudas, especialmente después de lo presenciado en la segunda parte, en la que bajó notablemente su rendimiento. De alguna forma, recordó al Barcelona de la pasada temporada, en la que perdió numerosos puntos por su exceso de confianza y su deficiente condición física.

En Madrid sitúan a Megía Dávila, el árbitro del partido, como gran responsable del triunfo azulgrana después de que el colegiado concedira un penal que no fue y un gol después de un disparo de Touré Yayá que dio en el larguero y se estrelló en la línea de portería.

"Si en la jornada inaugural el árbitro del Racing de Santander-Barcelona ya despertó dudas con la expulsión de Smolarek, la segunda no dejó lugar para la suspicacia: cuando está de por medio el Barcelona, el concierto para silbato es garantía de espectáculo", refleja con ironía el diario "As".