Nueva York, EU.- Serbios y kosovares se mantuvieron en sus respectivas posiciones políticas este viernes durante una reunión en Nueva York sobre el futuro estatuto de la provincia de Kosovo, pero estuvieron de acuerdo en volver a reunirse en Bruselas en octubre.
"Tendremos nuestra próxima reunión el 14 de octubre en Bruselas", declaró Wolfgang Ischinger, el negociador europeo de la troika (Rusia, Unión Europea y Estados Unidos).

La troika tiene hasta el 10 de diciembre para llevar adelante el último intento de mediar y alcanzar un compromiso que resulte conveniente para ambas partes.

Serbios y kosovares, que reafirmaron sus posiciones en el curso de la reunión mantenida en Nueva York en la sede de la representación de la UE, acordaron los pasos a seguir en un documento llamado "declaración de Nueva York".

El primer ministro serbio, Vojislav Kustunica dijo estar "decepcionado" tras la reunión y acusó a Estados Unidos de trabar las negociaciones. "Debo decir que estoy un poco decepcionado porque es la segunda vez que nos reunimos en dos años", indicó. "Temo que la otra (parte) esté siendo alentada por algunos países, sobre todo Estados Unidos, para no negociar con la sensación de que seguramente podría serle otorgada la independencia".

Kustunica acusó a Estados Unidos de tensar las negociaciones entre serbios y kosovares, porque los norteamericanos ejercen presión desde hace meses para lograr la independencia de Kosovo, con la posibilidad incluso de reconocer unilateralmente la independencia autoproclamada de esta provincia serbia, habitada por 90% de albaneses y administrada por la ONU desde la guerra de 1999.

Por el lado de los kosovares, su postura ya había sido insinuada unos días antes de la reunión por el presidente Fatmir Sejdiu. "La parte serbia puede presentar ideas (pero) para nosotros serán inaceptables". "Seremos muy claros y decididos. No tenemos otra solución que la independencia", declaró.

El presidente ruso, Vladimir Putin, aliado de los serbios, intervino en el debate este viernes y opinó que era "extremadamente irresponsable (...) minimizar" el principio de la integridad territorial de los Estados en la cuestión de Kosovo, informó la agencia de prensa Interfax.

Rusia bloquea todos los esfuerzos que se realizan en la ONU para transformar en una resolución las recomendaciones del mediador de la ONU, Martti Ahtisaari, quien pregona la independencia vigilada de Kosovo.

Los europeos, que podrían jugar un papel de árbitro, están divididos: Gran Bretaña y Alemania están a favor de un reconocimiento concertado con Estados Unidos al margen de la ONU.

Pero países como España, Grecia y Chipre son reticentes a la independencia de Kosovo y defienden un estatuto regulado por una resolución de la ONU.