Cuanto más increíble parezca algo, más probabilidades hay de que sea real, señala Michael Hirst. Foto El País
Carmen Pérez/El País
Madrid, España.- Michael Hirst, 57 años, es el guionista de una de las series históricas más controvertidas del momento, Los Tudor, un culebrón sobre la turbulenta vida de Enrique VIII que lleva el sello de la cadena estadounidense Showtime. Hirst ha viajado a España para participar en el I Festival de Series Madrid 09, de Digital +, y a promocionar la tercera temporada de la serie. Con traje de chaqueta y camisa fantasía, Hirst responde haciendo gala de un particular sentido del humor.
Pregunta. ¿Cómo acaba un licenciado en Historia escribiendo guiones?

Respuesta. Fue gracias al director Nicholas Roeg, que me pidió que le escribiera un guión. Me puso El ángel exterminador, de Buñuel, y me dijo: el cine es transformar la realidad. Le hice un primer borrador y lo tiró por la ventana. Así aprendí que en esto uno puede permitirse todo excepto resultar aburrido.

P. Ha escrito usted solo las cuatro temporadas de la serie.

R. Sí, ya sé que no es muy normal. No me ha resultado difícil, creo que porque me he enamorado de los personajes.

P. ¿Qué condiciones le puso Showtime?

R. Dejaron claro que no la producirían si no conseguía que la audiencia se sintiera identificada con los personajes y eso supone acercarlos al presente. El reto es lograr la máxima audiencia sin traicionar la realidad.

P. Cuando escribe, ¿siente el aliento de los historiadores tras su nuca?

R. Bueno, hay un historiador que siempre me ataca, David Starkey. Dice que Los Tudor es papilla para bebés. Él hace una serie de documentales históricos tediosos. Es lo que pasa si te obsesionas con la Historia.

P. Creo que le reprocha varias inexactitudes.

R. Sí: que Enrique tenía dos hermanas y no una, que las carrozas no son como las auténticas... ¡Si lo fueran se nos iría todo el presupuesto! Es una serie, no un documental. Y tampoco hay que fiarse tanto de los historiadores. Se contradicen continuamente.

P. Usted cuenta cosas que uno se pregunta si sucedieron.

R. Cuanto más increíble parezca algo, más probabilidades hay de que sea real. Muchas curiosidades las he sacado de notas a pie de página de libros de Historia, que es donde se suele poner lo más jugoso.

P. ¿No es Jonathan Rhys Meyers un Enrique VIII demasiado guapo?

R. Antes de ser el señor gordo con barba que conocemos por los cuadros Enrique tuvo 18 años. Decían que era el príncipe más guapo de la Historia.

P. ¿Y tanta escena de sexo?

R. Hablamos de un hombre que tuvo seis mujeres y muchísimas amantes. Si no mostrara el sexo estaría mintiendo.

P. Ya ha escrito la cuarta y última temporada de Los Tudor. ¿Cómo está?

R. Triste. Ahora estoy adaptando Camelot, pero aún no tiene cliente porque es muy caro.