México, D.F. .- El nivel medio del mar aumentará entre nueve y 88 centímetros y la temperatura global se incrementará entre 1.4 y 5.8 grados celsius para el año 2100 si no se actúa de inmediato contra el cambio climático, alertó en México un experto.
Entre las consecuencias de estos cambios destaca el aumento de la severidad y la frecuencia de los fenómenos climáticos, explicó en una rueda de prensa José Antonio Urteaga, vicepresidente de operaciones de MGM internacional.

Esa empresa ha puesto en marcha un plan para ayudar a otras compañías a hacer proyectos de reducción de gases invernaderos previstos en el Protocolo de Kioto.

Urteaga alertó de que si los países no empiezan a actuar ahora, estos cambios provocarán la agudización de enfermedades asociadas a fenómenos atmosféricos, así como el desplazamiento de las zonas climáticas y el derretimiento de los glaciares y casquetes polares.

Señaló que la temperatura global ha aumentado en los últimos cincuenta años 0,6 grados debido a la actividad humana y al uso intensivo de la energía a través de los hidrocarburos y por ello el nivel del mar ha crecido entre 10 y 20 centímetros.

Al aumentar el nivel del mar, se inundan superficies dedicadas a la agricultura, en un panorama en el que la crisis alimentaria es cada vez más intensa por la falta de agua potable, el incremento de la población y la falta de superficie cultivable, indicó.

El nivel del hielo ha disminuido un 10 por ciento, por lo que cada vez hay menos cantidad de agua potable disponible en el planeta.

Las precipitaciones medias en el hemisferio norte del planeta han aumentado entre un 0,5 y un uno por ciento, mientras que en las zonas subtropicales del mismo hemisferio han disminuido un 0,3 por ciento, lo que, señaló, provoca un incremento de inundaciones, sequías, huracanes y ciclones, entre otros fenómenos atmosféricos.

Urteaga destacó la importancia de tratados como el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, firmado por más de 180 naciones en 1997 para reducir en un 5,2 por ciento las emisiones de gases invernaderos entre 2008 y 2012.

En ese convenio internacional se posibilita a los países en desarrollo la venta a los países ricos de sus reducciones de gases de efecto invernadero.

Las disminuciones de emisiones tienen un valor en la actualidad de unos 12 dólares por tonelada de carbono, mientras que la sanción que establece el protocolo es de unos 40 euros (56 dólares) por tonelada de carbono emitida de más.

Entre lo que se puede hacer, destacó, mejorar la eficiencia energética industrial, sustituir los combustibles fósiles por energías renovables, efectuar proyectos sobre los rellenos sanitarios y los residuos orgánicos, recuperar metano para producir electricidad y aumentar proyectos forestales y de biomasa.