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Villahermosa.- México está rezagado en política migratoria, por lo que se requiere actuar de inmediato y de forma concertada e integral para atender este fenómeno, opinó el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Luis Soberanes Fernández.
Al participar en la inauguración del Seminario Internacional "El Fenómeno Migratorio y los Derechos Humanos en la Frontera Sur de México", expresó que nuestro país es un emisor de migrantes.

"Sabemos del dolor que implica la migración, por lo que estamos obligados jurídica y moralmente a brindar a los migrantes de otros países la protección jurídica y el respeto a los derechos humanos que demandamos para los nuestros en el exterior", apuntó.

Ante los gobernadores de Tabasco y Campeche, Andrés Granier Melo y Carlos Hurtado Valdez, respectivamente, convocó a todas las autoridades para trabajar fuerte en la creación de un entorno jurídico y social favorable al respeto de las garantías de los migrantes.

La denuncia, dijo, es el principio, "pero requerimos ir más allá, el siguiente paso en el diseño y la ejecución de soluciones de fondo", por lo que externó su confianza en que este seminario pueda ser el lugar idóneo para lograr este propósito.

El ombudsman nacional anotó que los registros del Instituto Nacional de Migración (INM), establecen un promedio anual de 215 mil acciones de aseguramiento de indocumentados en los últimos tres años.

A esta cifra, añadió, habría que agregar a quienes mueren en la travesía y los que sí logran cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

Lamentó que la Ley General de Población, que data desde 1974, es la que regula la situación de los migrantes, misma que en los últimos seis años no se le ha hecho una sola modificación.

Por ello consideró que al tenerse un marco jurídico rebasado por la realidad y por los instrumentos internacionales, se tiene en la actualidad una política migratoria amorfa.

"Con una actuación ampliamente discrecional como la ley se lo permite a la autoridad migratoria, y con una actitud gubernamental generalizada de menosprecio a la calidad humana del indocumentado", subrayó.

Criticó que se deje a su suerte a los migrantes, "que es otra forma de decir que los ha puesto en manos de autoridades arbitrarias, traficantes de personas y delincuentes comunes".

En entrevista posterior, el titular de la CNDH apuntó que para solucionar el problema migratorio en la frontera sur se requiere suficiente presencia del Estado mexicano.

Abundó que es de suma importancia regular el paso de los emigrantes a territorio mexicano, de tal manera que se evite una forma peligrosa de crimen organizado "que es la trata de personas".

Agregó que dicho problema se tiene que resolver en su conjunto con Estados Unidos y Centroamérica, con el fin de que se haga un proceso ordenado y legal para que la frontera sea un lugar seguro y no de muerte como es ahora.

Puntualizó que la migración es un fenómeno económico y social que responde a leyes de la oferta y demanda, "si hay emigrantes es porque por un lado hay oferta de trabajo y por otro hay la necesidad de la mano de obra".