AP y EFE
Yangon.- En medio del referendo sobre una nueva Constitución que podría afianzar su poder, la junta castrense de Myanmar distribuyó ayer ayuda internacional, pero sobre las cajas pegó fotos de los generales gobernantes.
La entrega de ayuda decorada con esas fotos tenía al parecer la intención de convertir el apoyo a los miles de damnificados por el devastado ciclón de la semana pasada en una maniobra de propaganda.

Las Naciones Unidas enviaron otros dos aviones y varios camiones con ayuda aunque la junta se apoderó de las dos primeras remesas de asistencia.

El Gobierno decidió permitir que un avión de carga de Estados Unidos ingresara el lunes con ayuda, pero todavía se niega a autorizar la entrada de especialistas extranjeros en desastres.

La televisión estatal transmite imágenes de generales -incluido el líder de la junta, el general Than Shwe- que entregan cajas con ayuda a damnificados en ceremonias cuidadosamente orquestadas.

Una caja llevaba el nombre del teniente general Myint Swe, un miembro con presencia creciente en la jerarquía gubernamental, con letras remarcadas que eclipsan una etiqueta pequeña con la leyenda "Ayuda del Reino de Tailandia".

"Ya hemos visto a comandantes regionales que ponen sus nombres en un lado de los envíos de ayuda de Asia y dicen que es un obsequio de ellos y luego lo distribuyen en su región", dijo Mark Farmaner, director del grupo Burma Campaign UK, que promueve los derechos humanos y la democracia en Myanmar.

La ayuda "no está llegando a zonas donde es más necesaria", señaló en Londres.

De acuerdo con medios de comunicación estatales, el ciclón "Nargis" dejó 23 mil 335 muertos y 37 mil 19 desaparecidos. Organizaciones consideran que hay más de 100 mil muertos por el ciclón, que dejó bajo las aguas a comunidades enteras en el delta del río Irrawaddy.

La ONU calcula que entre 1.5 y 2 millones de personas han resultado gravemente afectadas y ha manifestado preocupación por los cadáveres abandonados.

Termina el referendo

La votación en el referendo convocado por la Junta Militar birmana para refrendar su proyecto constitucional finalizó sin incidentes.

La consulta fue la primera llamada a las urnas para el pueblo birmano desde las legislativas de 1990 y sólo se ha celebrado en las zonas del país que quedaron a salvo de los efectos del ciclón "Nargis".

El régimen aplazó hasta el próximo 24 de mayo la celebración del plebiscito en Rangún, la antigua capital, y el delta del río Irrawaddy, las regiones más afectadas por el meteoro.

Largas hileras de funcionarios y civiles luciendo la vestimenta nacional, requerida para la ocasión por las autoridades, hicieron fila a fin de participar en la votación en las regiones del centro, norte y del sureste de Myanmar.

El referendo es el primer paso de la llamada "hoja de ruta" hacia la democracia de la Junta Militar, que concluirá, según su plan, con elecciones libres en 2010.

Sin embargo, la oposición afirma que no es más que una operación de maquillaje para perpetuarse en el poder, pues el texto reserva a los militares un cuarto de los escaños del Parlamento y la llave de los ministerios.

También impide que reciba un cargo público la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, la lideresa del movimiento prodemocrático del país que está detenida. Los militares se negaron a cumplir los resultados de las elecciones generales de 1990 que ganó el partido Liga Nacional por la Democracia, que encabezaba Suu Kyi.