Brasilia.- El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, inició este martes una visita a Brasil con el objetivo de concretar las millonarias inversiones que los brasileños están reanudando en el país vecino.
"Ha habido un proceso de relanzamiento de las actividades de cooperación entre nuestros gobiernos, nuestras empresas y nuestros pueblos", dijo García Linera tras reunirse este miércoles con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

García Linera se reunirá el jueves en Rio de Janeiro con los presidentes de la estatal brasileña del petróleo Petrobras, Sergio Gabrielli, y con el del banco de Fomento BNDES, Luciano Coutinho.

Petrobras anunció en diciembre que reanudaría inversiones en Bolivia para aumentar la producción de gas en ese país, que deben alcanzar 700 millones de dólares en los próximos años, y el BNDES es fuente de importantes créditos que el país vecino podría recibir.

La reanudación de las inversiones en Bolivia, paralizadas tras la nacionalización, fueron anunciadas tras una cumbre entre el presidente brasileño y el boliviano, Evo Morales, en diciembre.

Las inversiones brasileñas se incluyen en un paquete de 1.000 millones de dólares para aumentar la producción y exportación de gas, que había quedado estancada en 42 millones de m3 diarios que no cubren las necesidades de sus vecinos. "El 2008 será el año del despegue" de la inversión en esa área en Bolivia, paralizada tras la nacionalización del sector en 2006.

Además de afinar los contratos con Petrobras, Bolivia busca cooperación de Brasil en otros ámbitos.

Entre ellos, busca un crédito para la construcción de la llamada "marcha del norte", que es una carretera que vincula el altiplano con la amazonía boliviana y con la carretera que une a Brasil y Perú en la región amazónica.

Este es "un proyecto estrella para la gestión de Evo Morales", con 500 km de extensión y presupuesto de 400 millones de dólares, dijo García Linera en rueda de prensa.

El vicepresidente adelantó además un "profundo interés" de su gobierno por "un trabajo conjunto y asociado para la generación de electricidad mediante las hidroeléctricas" que Brasil pretende instalar en el fronterizo Rio Madera, ante las que Bolivía había expresado preocupación por el eventual impacto ambiental.

Otro de los temas que implican inversión brasileña en Bolivia es la posibilidad de que la empresa brasileña Braskemp construya un proyecto de industrialización del gas boliviano, un plan que está todavía "en los primeros pasos", admitió el vicepresidente.

García Linera agradeció también la ayuda humanitaria de Brasil durante las actuales inundaciones, que incluye un equipo de rescate de la Fuerza Aérea.