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Cuernavaca.- El procurador general de la República, Eduardo Medina-Mora, indicó que las víctimas y los ofendidos son tema central en la iniciativa de reforma que el presidente Felipe Calderón envió al Senado de la República.
Al inaugurar el Centro de Atención a Víctimas en Cuernavaca, que se instaló en una propiedad asegurada en 1997 al narcotraficante Amado Carrillo, sostuvo que las víctimas y los ofendidos por los delitos han sido los grandes olvidados del sistema de justicia penal.

Comentó que durante mucho tiempo se han buscado mejores herramientas para hacer mas ágil la reparación del daño y en la actualidad se tiene la deuda de establecer mecanismos o activos más eficientes y menos formalistas.

Puntualizó al respecto que la aplicación del derecho penal no sólo implica la imposición de una sanción a quienes infringen la ley, sino que debe llevar de la mano el compromiso de restituir a los sujetos pasivos del delito en los derechos lesionados o en su caso a ser indemnizados en forma justa y proporcional al daño ocasionado.

"Esta es una tarea legislativa aún pendiente, principalmente en los ámbitos locales, donde es más fácil identificar a las víctimas y a los ofendidos como personas físicas, ya que en los delitos federales normalmente la lesión es a la sociedad, a la seguridad, al patrimonio del Estado o a la federación misma", apuntó.

Medina-Mora indicó que el gobierno federal está convencido de que se debe reivindicar a esos sujetos procesales, porque precisamente son ellos quienes resienten el delito y necesitan de la mayor protección del Estado.

Precisó que el objetivo de ese centro de atención a víctimas es proporcionar todo el apoyo para hacer que se respeten a cabalidad sus derechos constitucionales y legales.

"Por ello se proporcionará con la mayor calidad asesoría jurídica, atención sicológica y se canalizará a los usuarios a los lugares donde se les pueda proporcionar atención médica", garantizó.

Confió en que con ese centro se tenga más cercanía con la sociedad y sea una importante contribución para cambiar la imagen de la PGR a fin de que la sociedad la vea como aliada y no como una institución lejana a sus intereses y necesidades.