El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió hoy que "impugnará legalmente" el proceso electoral del 29 de noviembre, debido al fracaso de un acuerdo político con el gobierno de facto, según se conoció hoy en Nicaragua.
En un comunicado divulgado por la embajada hondureña en Managua, Zelaya afirmó que el proceso electoral "sin acuerdo político es ilegal y violenta los derechos de los electores, porque oculta el golpe de estado militar y el régimen de facto en que vive Honduras".

"Como presidente de Honduras, afirmo que, bajo estas condiciones, no respaldaré el proceso electoral y procederé a impugnarlo legalmente", enfatizó el depuesto mandatario, que permanece alojado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Según Zelaya, las elecciones son una "maniobra antidemocrática" para encubrir el golpe de Estado que lo apartó del poder el pasado 28 de junio, cuando fue expulsado por militares hacia Costa Rica.

Al no revertirse el golpe de Estado, "el presidente que surja será débil, sometido a las élites que podrán derrocarlo cuando les estorbe", señaló.

"Será una verg?enza histórica para Honduras y una infamia para los pueblos democráticos de América que el presidente electo por el pueblo esté rodeado de militares en la sede diplomática de Brasil, mientras el tirano, impuesto por los militares, esté con los poderosos en el palacio de gobierno", agregó Zelaya.

Por esta razón instó a la ciudadanía hondureña a que "impugne y denuncie el fraude electoral".

"Hago un llamado al pueblo hondureño a que no se preste a legitimar este golpe de Estado, ya que es la intervención abusiva de las castas militares en la vida cívica de nuestra nación", indicó.