México.- El gobierno admitió fallas en el principal órgano de inteligencia nacional que impidieron anticipar los movimientos de grupos guerrilleros, como el del Ejército Popular Revolucionario (EPR) que se ha adjudicado ataques a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El secretario de Gobernación, Francisco Ramírez, dijo a diputados que la actual administración recibió un Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) íla agencia de inteligencia mexicanaí con poco personal, sin tecnología de punta y falta de recursos económicos.

``Recibimos un Cisen en condiciones que con el transcurso del tiempo había venido deteriorándose su estructura y en condiciones no claras para el proceso de este tipo de atentados'', señaló Ramírez ante el pleno de la Cámara de Diputados, en el marco de la comparecencia de secretarios para abordar el primer informe de gobierno del presidente Felipe Calderón.

Añadió que los problemas del Cisen le impidieron ``estar atento a los movimientos de estos grupos'', aunque aseguró que el actual gobierno está decidido a devolverle la fortaleza al órgano de inteligencia, pues frente a los ataques de grupos subversivos ``el Estado tendrá que reaccionar con toda su fuerza''.

Ramírez aseguró que acciones como las del EPR buscan ``generar un terrorismo en el país'', por lo que las autoridades se encuentran en la búsqueda de los responsables de las explosiones a ductos.

El EPR, un grupo que apareció públicamente en 1996, se adjudicó ataques a ductos en julio y septiembre, en acciones que ha calificado de ``autodefensa'' ante la supuesta detención y desaparición de dos de sus miembros por parte del gobierno.

El responsable de la política interna del país reiteró que ninguno de los dos presuntos miembros del EPR se encuentran en manos de las autoridades civiles o militares.

``Han sido revisadas todas las instalaciones militares del país por la Comisión Nacional de Derechos Humanos... y no se han encontrado; no están en poder del ejército mexicano ni del gobierno mexicano'', aseguró.

Ramírez refirió que el gobierno instaló un ``grupo central de atención a la subversión'' para garantizar la seguridad de instalaciones estratégicas como Pemex, y en el que participan las secretarías de la Defensa, de Seguridad Pública, la Procuraduría General de la República y el mismo Cisen.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional, un grupo que apareció en 1994, expresó el domingo su respaldo a la demanda del EPR de liberación de sus dos militantes.