Explica. “Sin alianzas, el PRI podría ganar 2018 con su mínimo”, señala en entrevista, Agustín Basave, presidente nacional del PRD. / El Universal
Líder nacional del PRD da su visión y explica cómo ve al partido en las próximas elecciones

CIUDAD DE MÉXICO.- Para el presidente nacional del PRD, Agustín Basave, el PRI es el gran enemigo, no sólo de su partido, sino del país. “A México le hace daño este PRI porque están en plena restauración autoritaria”, dice, vía el control del Congreso, de las gubernaturas, de los medios de comunicación y hasta de la Suprema Corte.

¿Cómo impedirlo? ¿Cómo sacar al PRI de Los Pinos en 2018? El académico responde: con una alianza, ya sea con la izquierda o con el PAN.

“El PRI tiene el voto duro más grande, más o menos 27%; si tu 73% restante lo partes en pedacitos, lo divides en seis pedazos, por ejemplo —o más, siete u ocho—, pues entonces el PRI gana con veintitantos por ciento de quienes vayan a las urnas. Estoy hablando de un porcentaje mínimo de la población, con eso pueden ganar”.

Además, dice, es necesario hacer alianzas porque “este país ya no lo puede gobernar ningún partido solo”.

El problema, matiza, es que los perredistas no admitirían a un candidato o candidata panista y ve también difícil que Acción Nacional acepte a un abanderado del PRD. Por eso la alternativa más viable sería un externo. “Quiere decir que no es miembro ni del PRD ni del PAN, ni de ningún partido de los que estuvieran postulados. Eso me parece que estaría en el radar, pero también en mi radar personal están las alianzas con las izquierdas.

“Yo con Andrés Manuel he tenido una relación respetuosa, si revisas no vas a encontrar una declaración mía atacándolo, ni vas a encontrar una de él atacándome, ese es un dato interesante”. Las diferencias entre ellos, dice, son sólo ideológicas.

La prioridad, insiste, debe ser sacar al PRI de Los Pinos: “¿Cuál es la apuesta del PRI? Su apuesta es dividir, divide y vencerás, es la consigna (...) Peña Nieto podría hacer su candidato casi a cualquiera si logran dividir y mantener el voto fragmentado que existe. Si se mantiene, Calígula podría hacer cónsul a su caballo”.

En México, hoy por hoy, un antialiancista es un pro PRI, señala.

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¿Están vinculados los resultados de las alianzas de este año con la posibilidad de una en 2018?
—Yo creo que es inevitable, que el resultado de estas alianzas impacte en la visión aliancista de 2018, pero de cualquier manera en el PRD no hay antialiancismo —hay antialiancismo con el PAN—, pero en el PRD nadie ha dicho “vayamos solos”, “debemos ir solos”. Hay quienes piensan que debemos ir con la izquierda, el Congreso Nacional nos mandató a que prioritariamente hagamos alianza con la izquierda, pero Morena no quiso, ni Movimiento Ciudadano. Ambos quisieron ir solos en 2016 aunque se planteó.

Si tú vas a los estados donde hicimos alianza y preguntas a la gente: “¿Cuál es la prioridad?” Nadie te va a tocar un tema en el que estemos el PAN y el PRD; todo mundo te va a hablar de inseguridad, de violencia; te van a hablar de corrupción; de creación de empleos; de no al autoritarismo. En eso coincidimos el PAN y el PRD. Unos van a decir “pero cómo le hacen entonces” en temas en los cuales no estemos de acuerdo, como el derecho a la diferencia.

Bueno, pues no estamos de acuerdo en esos temas. O sea, si hablamos de agua y aceite habrá que ver dónde está el agua y dónde está el aceite, porque Morena tampoco está de acuerdo con esos temas.

¿Es imposible que el PRD solo pueda ganar el 2018?
—A largo plazo sí. De aquí a 2018 lo veo complicado, muy difícil, pero no sólo el PRD. El PAN no puede ganar solo, el PRI no puede ganar solo. Cuando digo que el PRI gana si divide a la oposición, me refiero con el Verde, eso ya es una especie de protuberancia, más algún otro que suba por ahí. Entonces del 27 puede brincar al 30 o 35 y hasta el 40% si se le suman varios. Pero nadie puede ganar solo, no únicamente el PRD está en esa situación.

Es probable que el PAN piense lo mismo, (pero) lo que dijo Ricardo Anaya ayer en la entrevista con El Universal es absolutamente cierto: él y yo no hemos discutido 2018, porque nos hemos sentado a discutir las alianzas para 2016. No hemos hablado, no hemos discutido 2018.

¿Y no sería pertinente que ya lo hicieran? Digo, no es tanto tiempo el que resta.
—A mí no me va a tocar. Yo me pongo a imaginar, yo conjeturo que sí, como dices, así como a nosotros se nos complicaría muchísimo, de hecho para mí sería imposible, yo creo que sería imposible que el PRD apoyara a un candidato panista. Yo creo, yo me imagino, que para el PAN sería imposible o muy difícil apoyar a un candidato perredista. Imagino, no sé, ahí estoy especulando.

En lo personal no descarto ninguna alianza con las izquierdas y una alianza con el PAN y otros partidos. Una alianza más amplia, de amplio espectro. Yo en lo personal, con tal de derrotar al PRI y construir un mejor gobierno para México. Esa es mi visión.

En una alianza con las izquierdas, ¿podría ser Andrés Manuel López Obrador el candidato?
—Ahí es más fácil el asunto, pero yo quiero para México una izquierda social demócrata. Por eso busqué la presidencia del PRD y por eso estoy aquí, con la idea de que el partido más cercano o más susceptible de convertirse a socialdemócrata es el PRD.
Elecciones 2016

¿Cuál es la expectativa del presidente del PRD sobre las elecciones de este año? ¿Hay un piso de gubernaturas que deberían ganar?
—No, yo no pongo ni piso ni techo, no quiero hacer pronósticos, porque no es mi estilo y porque es muy prematuro. Pero sí creo que somos competitivos en seis estados álgidos. ¿Cuáles son? Durango, Zacatecas, Veracruz, Oaxaca y Quintana Roo, súmale a esos que vamos en alianza con el PAN. Tlaxcala es en donde vamos solos, ahí están seis. En esos seis estamos en la pelea; no sé cuáles vamos a ganar. En Tlaxcala vamos arriba en las encuestas; en Quintana Roo hay un empate técnico; en Veracruz vamos 10 u 11 puntos arriba. En Zacatecas andamos batallando, pero ahí estamos pelando con el PRI y con Morena. En Durango, aunque algunas encuestas nos ponen muy abajo yo creo que no estamos tan mal. Creo que estamos mejor de lo que dicen las encuestas y en Oaxaca pues estamos en empate técnico con el PRI en primer lugar. Esos son los estados.

Ahora podemos dar la sorpresa en dos más. No me refiero a ganar, me refiero a que tengamos una votación más alta de lo que se esperaba. Me refiero a Sinaloa y me refiero a Hidalgo. En Sinaloa tenemos un excelente candidato que desgraciadamente no es muy conocido fuera de Culiacán; si tiene posibilidad de tener exposición mediática, la gente lo conoce, va a subir mucho. Es muy bueno, ahorita estamos muy abajo, pero tiene potencial.

En Hidalgo también, todo mundo da por hecho que lo va a ganar el PRI, pero a lo mejor también damos una sorprecita en el porcentaje de votación.

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¿Veracruz es la joya de la corona?
—Claro. Es el tercer padrón electoral más grande de México, por eso primero intentaron bloquear la alianza. Yo empujé esa unión muy fuerte antes de cualquier candidatura; se hablaba de precandidatos, pero era la idea de una alianza para ganarle al PRI en la satrapía que gobierna hoy Veracruz.

¿A pesar de los señalamientos en los que se ha visto envuelto Miguel Ángel Yunes, el PRD no retira apoyo al candidato?
—Nadie ha planteado retirar el apoyo a Yunes. Por supuesto que no. También lo que diría es que, número uno, él mandó una carta al PRD explicando todo lo que dijeron, negando las acusaciones, dando argumentos y rechazó todas esas acusaciones que se le hicieron. Nosotros no hemos visto evidencias en contrario, hemos visto un ataque muy fuerte que es explicable por el tamaño del estado.

No se han comprobado, ese es el punto. Lo que sí se ha comprobado es que hay una guerra sucia, eso sí lo hemos visto, incluso yo lo viví cuando estábamos construyendo la alianza; cómo trataron de a cualquier precio destruir o evitar esa alianza, impedirla.

Corrupción y PRD
—Yo llegué al partido en una situación muy difícil. Para mí los grandes problemas a combatir son dos: las fuerzas centrífugas que hay que tienden a la división y al pleito entre las corrientes, y la corrupción. A mi sí me parece que es prioritario cuestionar al PRD y lograr que quede muy claro que la primera lealtad debe ser a México, la segunda al PRD y la tercera a la corriente, y no al revés, como a menudo sucede. Por eso hay que empezar procesos de expulsión a los corruptos.

Supongo, antes de que termine la presidencia de Agustín Basave…
—Eso es lo que yo dije desde antes de llegar, cuando me postulé. No es fácil, hay muchas resistencias, vamos a ver qué pasa. El PRD tiene una gran ventaja que es su base militante de 4 millones y medio de mexicanos. Es una población muy grande, es un partido grande. En Europa se desmayan cuando les digo cuántos militantes tenemos, porque allá los partidos son más pequeños, no son de masas.