Foto: Vanguardia/Karla Tinoco
La colecta iniciará el 1 de octubre a partir de las 9 de la mañana a las 4 de la tarde en la plaza Manuel Acuña. Sin embargo, durante septiembre realizarán recorridos en preparatorias y universidades para recolectar calzado entre los alumnos

La Casa del Migrante, la orden de los frailes Mínimos y los Amigos de los Migrantes, organizan por quinta ocasión el Zapatón 2016 que busca recolectar calzado en buen estado y algunos productos para las personas extranjeras en su paso por México. 

La colecta iniciará el 1 de octubre a partir de las  9 de la mañana a las 4 de la tarde en la plaza Manuel Acuña. Sin embargo, durante septiembre realizarán recorridos en preparatorias y universidades para recolectar calzado entre los alumnos. 

Luis Fernando Aguirre, regidor y coordinador de la asociación Amigos del Migrante, explicó en una rueda de prensa que la meta es recolectar 2 mil 111 pares de zapatos principalmente para caballero a partir de los números 4 en adelante; aunque también reciben zapatos cómodos para dama y niños. 

"Hemos visto en las colectas que las personas de clase media o baja son los que más nos dan, son los que no tienen y más aportan... Con la gente que tiene dinero a veces ni nos responde el teléfono, la actitud es muy distinta", señaló Luis Fernando Aguirre.

Este año recibirán apoyo de la zapatería B Hermanos y de otras dos empresas más que aportarán calzado de seguro y desean ser altruistas en el anonimato

La madre Lupita, una de las coordinadoras en la Casa del Migrante, sostuvo que en el andar de los peregrinos sus zapatos quedan con las suelas desgastadas, descosidos o algunos llegan descalzos, pues son tan largos los caminos que transitan desde la frontera sur del país que llegan pocas pertenencias. 

Aguirre recordó que las personas de origen centroamericano ganan en un año la misma cantidad de dinero en un año en sus países, que lo que perciben durante un mes en Estados Unidos.

Karla Tinoco

Soy Karla Tinoco, tengo 29 años y nací en Durango. Soy reportera desde 2009, estudié Ciencias y Técnicas de la Comunicación, fui becaria PRENDE generación Primavera 2011 en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México y me gusta contar historias, especialmente las de desaparecidos. Siempre he creído que el periodismo es el oficio más bonito del mundo, pero que no sirve de mucho si no provoca cambios en la estructura social, si no indigna, si no conmueve y si no nos hace más solidarios con los otros.