El empresario acepta que recibe de la paraestatal 3.5 millones de dólares, pero afirma que el 60% se va en pago de intereses bancarios y otra parte regresa a CFE como pago por asesorías

Hace una semana cuando el titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, acusó a Carso Energy, de Carlos Slim, de cobrar millones por un ducto cuya obra se encuentra detenida, el empresario mexicano se defendió diciendo que el atraso se debe a la obstrucción de 16 tramos. Ahora Slim aseveró que pese a recibir 3.5 millones de dólares por el ducto su empresa no genera ninguna utilidad.

Tras participar en la presentación del Consejo de Fomento a la Inversión, Empleo y el Crecimiento, el empresario explicó que el 60 por ciento del recurso, es decir, 2 millones 100 mil dólares, son destinados por la compañía a pagar intereses bancarios, mientras que aproximadamente 385 mil dólares son regresados a la CFE como pago por cuestiones de asesoría en el proyecto, y el dinero restante se usa para gastos y seguros.

El lunes pasado, Bartlett Díaz aseveró que la empresa del Estado pierde 21 mil millones de dólares que paga como subsidio a TransCanada, IEnova y Carso Energy por siete ductos cuyas obras se encuentran detenidas.

Ayer el empresario Carlos Slim asistió a Palacio Nacional, donde se anunció la creación de Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico. / Tomada de Twitter

El gasoducto que construye Slim, a través de Carso Energy, subsidiaria de Grupo Carso, se ubica en el norte del país, concretamente en los estados de Chihuahua y Sonora.

Reiteró lo señalado en el comunicado de Carso, que otro de factor por el cual se encuentra detenida la construcción es porque no se tenía la totalidad de los derechos de vía.

Ayer, Slim exhortó a la CFE y a Carso Energy arreglar en un tiempo “relativamente rápido” el problema que impide que la obra se concluya, ya que la empresa del Estado no está consumiendo combustible barato.

Respecto a la acusación del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se trata de un contrato "leonido", el empresario aseveró que se trata de un “contrato del gobierno, de arrendamiento del gasoducto que contemplaba las obstrucciones”, y las consecuencias que ello implican.