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Las naciones respaldan el Acuerdo de París de mantener la temperatura global por debajo de 2 grados Celsius

Katowice, Polonia. Negociadores de alrededor del mundo iniciaron dos semanas de conversaciones para combatir el cambio climático, tres años después del logro del Acuerdo de París que fijó la meta de mantener por debajo de los 2 grados Celsius (3.6 grados Fahrenheit) el calentamiento global.

Representantes de casi 200 países se reunieron en Katowice, en el sur de Polonia, un día antes de lo previsto debido a la gran cantidad de temas que deben resolverse para el 14 de diciembre.

“Estamos aquí para permitir que el mundo se una contra el cambio climático”, expresó el representante medioambiental de Polonia, Michal Kurtyka, quien preside la reunión de la ONU conocida como COP24.

Con más reuniones programadas el próximo año con el objetivo de construir lo que se decida en Katowice, exhortó a todos los países a mostrar creatividad y flexibilidad.

“El secretario general de Naciones Unidas confía en que nosotros, todos nosotros, cumpliremos. No hay Plan B”, agregó Kurtyka.

Los ministros y algunos mandatarios planean unirse a la conversación el lunes, cuando el anfitrión de Polonia pedirá la aprobación de una declaración conjunta a favor de una transición justa para empresas de combustibles fósiles que podrían cerrar en un intento por reducir la producción de gases causantes de efecto invernadero.

El encuentro recibió un espaldarazo este fin de semana cuando 19 de 20 naciones que integran el Grupo de los 20 se comprometieron, en una cumbre en Buenos Aires, a mantener los principios del Acuerdo de París. El único país que se negó fue Estados Unidos, que anunció, bajo la presidencia de Donald Trump, que se retiraba del pacto.

“A pesar de la inestabilidad geopolítica, el consenso climático resulta muy resistente”, dijo Christiana Figueres, exjefa de la agencia climática de la ONU.

“Se ha dicho que el gobierno federal de Estados Unidos, un país que cada vez siente más la fuerza completa del cambio climático, se sigue negando a escuchar la voz objetiva de la ciencia cuando se trata de cambio climático”, añadió.

Mencionó un reporte de expertos que advierte de las consecuencias de permitir que las temperaturas suban más de 1.5 grados (2.7 Fahrenheit).


La reunión de Katowice se considera una prueba de la voluntad de los países de respaldar sus objetivos —tan notables como difíciles de alcanzar— con medidas concretas, algunas de las cuales ya causan fuertes protestas. Otra prioridad en la agenda es el reglamento de París, que determinará cómo registran y reportan los gobiernos sus emisiones de gases causantes del efecto invernadero y esfuerzos por disminuirlos.

Se espera que el alejamiento de los combustibles fósiles, que, de acuerdo con científicos, debe suceder para el 2050, requiera una gran revisión de las economías mundiales.

“La buena noticia es que conocemos mucho de lo que necesitamos para poder llegar ahí”, manifestó David Waskow, del Instituto de Recursos Mundiales.

Waskow, quien ha seguido las conversaciones del cambio climático durante años, declaró que, a pesar de la negación del gobierno de Trump de respaldar el esfuerzo mundial, el ímpetu va en la dirección correcta.

“Ya no son uno o dos participantes en la arena internacional”, manifestó.