Un mujer sostiene banderas en una manifestación contra Brexit frente a la Cámara del Parlamento en Londres: Foto: AP
La mandataria conservadora se sometió a las preguntas de los diputados durante más de dos horas, en las que trató de persuadirlos para que voten a favor de su acuerdo el próximo 11 de diciembre, algo que a priori parece complicado.

El Parlamento británico votará el acuerdo del "brexit" el próximo 11 de diciembre, fecha anunciada por la primera ministra británica, Theresa May.

Después de días de especulaciones sobre la fecha, que solo se sabía que sería antes del receso navideño, la "premier" conservadora confirmó que el conocido como "voto significativo" tendrá lugar el segundo martes de diciembre en la Cámara de los Comunes.

"El 11 de diciembre esta Cámara se enfrentará a la decisión de si desea o no cumplir con el voto de los británicos con un acuerdo que no solo responde a eso (el resultado del referéndum de junio de 2016), sino que protege los empleos", indicó May en la Cámara de los Comunes.

La primera ministra compareció el lunes en Westminster después de que el domingo los Veintisiete dieran el visto bueno a su acuerdo del "brexit", que debe ser ratificado por la Cámara de los Comunes y por el Parlamento Europeo.

La primera ministra británica, Theresa May, da una conferencia de prensa al final del consejo europeo en Bruselas, Bélgica. Foto: EFE

Cinco días de debate antes del "voto significativo”

La mandataria conservadora se sometió a las preguntas de los diputados durante más de dos horas, en las que trató de persuadirlos para que voten a favor de su acuerdo el próximo 11 de diciembre, algo que a priori parece complicado.

Antes de la votación se producirá un debate acerca del acuerdo que durará cinco días y que comenzará el 4 de diciembre.

El pacto acordado por May con el Consejo Europeo es rechazado por decenas de parlamentarios de su grupo, la oposición laborista y el norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), del que los "tories" dependen para gobernar.

"Nuestro deber como Parlamento en estas próximas semanas -indicó May- es examinar este acuerdo en detalle, debatirlo con respeto, escuchar a nuestros electores y decidir qué es lo que más nos interesa”.

Fecha clave en el calendario del “brexit”

Tras el respaldo político de los líderes de la UE al acuerdo de retirada del Reino Unido y a la declaración política sobre las futuras relaciones entre Bruselas y Londres el pasado domingo, ambos deberán ser aprobados en consejo de ministros de la UE por los Veintisiete que permanecerán en la Unión, por mayoría cualificada reforzada (al menos el 72 % de los países debe votar a favor y esos Estados deben representar al menos el 65 % de la población de la Unión). Aún no hay fecha para esa reunión. 

A continuación, el Parlamento británico deberá emitir su voto significativo el 11-D. Para que el acuerdo salga adelante necesita recibir el apoyo de al menos 320 parlamentarios, algo que no está garantizado después de que más de 80 diputados conservadores hayan adelantado que no votarán a favor, así como los diez del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Gobierno británico. 

También en diciembre, el Parlamento Europeo someterá a aprobación una resolución política sobre el acuerdo de salida y la declaración sobre la relación futura de ambos bloques.

Una persona se manifiesta contra el "brexit" frente al Parlamento en Londres (Reino Unido) el pasado 20 de noviembre. Foto: EFE

El calendario continuará en 2019 con la votación plenaria de la Eurocámara (en enero o febrero) sobre estos dos documentos.

Solo una vez ratificado por el Parlamento británico y por el Parlamento Europeo, el acuerdo de salida del "brexit" tendrá validez jurídica. 

Si el acuerdo recibe el respaldo en todas las votaciones, el 29 de marzo de 2019 el Reino Unido dejará de ser Estado miembro de la UE y su relación con el bloque comunitario queda sujeta a las condiciones del llamado "período transitorio" definidas en el acuerdo de salida, que inicialmente debería de durar hasta el 31 de diciembre de 2020.  

* Escepticismo ente el público y el Parlamento por acuerdo sobre Brexit

La primera ministra británica Theresa May intenta promover el acuerdo de separación que logró con la Unión Europea en medio de gran escepticismo entre el público y el Parlamento.

La primera ministra británica, Theresa May, se dirige los medios en el 10 de Downing Street, en Londres (Reino Unido) el pasado 22 de noviembre. Foto: EFE

May convocó a su gabinete para una reunión pocas horas después de regresar de Bruselas donde los líderes de las otras 27 naciones de la UE aprobaron el pacto. En pocas horas pronunciará un discurso sobre el tema ante la Cámara de los Comunes.

El acuerdo tiene que ser aprobado por el Parlamento, pero decenas de legisladores, tanto del Partido Conservador de May como de la oposición, han dicho que se opondrán.

May tiene como objetivo convencerlos de que el acuerdo “se acopla a los resultados del referéndum” realizado en el 2016 y en que una mayoría de los británicos votó a favor de abandonar el bloque continental.

La primera ministra argumenta que el pueblo británico está cansado de tanto debate sobre el Brexit, y que la aprobación del arreglo “nos permitirá volver a la unidad nacional sin importar de cómo cada uno votó”.

Lo más probable es que el Parlamento vote en torno al tema antes de Navidad, quizás la semana del 10 de diciembre.

El ministro a cargo de asuntos del Brexit, Stephen Barclay, reconoció que “será un desafío” lograr la aprobación, pero advirtió que Gran Bretaña sufrirá “aguas tormentosas” si el pacto es rechazado.

Si el Parlamento rechaza el acuerdo, el país quedará hundido en una crisis política poco antes de la fecha prevista para el divorcio: el 29 de marzo.

Tanto Gran Bretaña como la UE insisten en que no habrá otra negociación para el acuerdo que se logró tras 18 meses de arduas conversaciones.

Es el mejor acuerdo posible, es el único acuerdo”, declaró May.

Ello no ha impedido que activistas a favor del Brexit hagan campaña a favor de un divorcio más tajante. Y por otra parte, los partidarios de quedarse en la UE intentan evitar que el Brexit se concrete.

El lunes la Corte Europea desestimó una demanda de 13 ciudadanos británicos residentes de otras naciones de la UE, que pedían anular las negociaciones del Brexit.

Los 13 argumentaban que al vivir en el exterior no pudieron votar en el referéndum del 2016 y que la demanda era la única manera en que podrían evitar perder la ciudadanía europea luego que Gran Bretaña se salga de la UE.

* Con información de la Agencia AP