Uno de los problemas que tiene la verdad es que tercamente se resiste a ser sepultada por la mentira. No importa qué tan grande sea la montaña bajo la cual se intente ocultarla: su capacidad de supervivencia es realmente a prueba de todo y de todos.

La anterior es una lección que el secretario de Gobierno de Coahuila, Víctor Zamora Rodríguez, está aprendiendo a fuerza de hacerle agujeros a su propia historia respecto de las razones por las cuales Cristian Méndez Recio continúa ejerciendo como Comisionado Estatal de Seguridad pese a incumplir los requisitos establecidos por la Ley para ocupar tal cargo.

Ante la obligada pregunta respecto de si el Comisionado “cachirul” ha presentado las pruebas de control y confianza a las cuales se encuentra obligado, el responsable de la política interior de la Entidad ha dicho que sí, pero que tal hecho ocurrió en fecha reciente, razón por la cual no se conocen aún los resultados.

La precisión de Zamora Rodríguez no hace sino abrir un nuevo mar de cuestionamientos, entre los cuáles debe destacarse el hecho de que no se le haya exigido al funcionario someterse a los exámenes de forma inmediata, cuando se le nombró “de manera interina”, según el propio Secretario de Gobierno.

Pero el problema más serio que le ha surgido a la historia del secretario Zamora es que ahora sí es posible saber si se nombró o no “de forma interina” a Cristian Méndez en el puesto que sigue ocupando.

¿Por qué? Porque cuando cualquier persona acude a que le realicen los exámenes señalados, debe llenar más de una docena de formatos en los cuales se consigna el cargo para el cual está siendo postulado y dicha información aparece en todos los formularios que integran el proceso de examinación que regularmente toma un par de días.

Una vez que los resultados de los exámenes practicados a Méndez Recio sean conocidos, cualquier individuo podrá, por la ruta de la transparencia, hacerse con copias de los formatos del proceso o, por lo menos, conocer qué se anotó en el campo correspondiente a la posición que el funcionario ocupa o pretende ocupar.

Si en dicho apartado apareciera la leyenda “Comisionado Estatal de Seguridad” quedaría claro que la versión sostenida hasta ahora por el responsable de recomendar al titular del Ejecutivo una persona para el cargo, en el sentido de que sólo se le designó mientras se encontraba a un individuo idóneo para el cargo es, como se sospecha, falsa.

Por lo demás, vale la pena recordar que el procedimiento deseable para la designación de funcionarios de este nivel de responsabilidad no es el seguido en Coahuila, sino el contrario; es decir, que el aspirante al cargo se someta primero a los exámenes y sólo si resulta apto, de acuerdo con los resultados, se le designe en el puesto, sea de forma interina o definitiva.