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El español cayó ante Alexander Zverev en Madrid y así se despidió del Tenis profesional

David Ferrer, que puso punto y final a su carrera en la segunda ronda del Mutua Madrid Open tras perder contra el alemán Alexander Zverev destacó, emocionado, que ha sido un hombre afortunado y que ha tenido suerte “de poder acabar de esta manera”.

Muchísimas gracias por el cariño dado en días de lluvia, de sol, en días buenos, en días malos y os llevaré siempre en mi corazón”.
David Ferrer, tenista español.

“He tenido mucha suerte de poder acabar de esta manera. Quería acabar de una manera buena, de la mejor posible. Y es difícil y me preparé para ello. Pero jamás me hubiera podido imaginar algo así”, dijo Ferrer en Televisión Española.

Ferrer perdió por 6-4 y 6-1 ante Zverev. Resistió al principio pero luego decayó. “Estaba muerto. He intentado todo desde el principio pero luego él se ha apoderado de la pista. Lo di todo y estoy muy feliz y orgulloso de mi carrera”, añadió.

Ferrer quiso agradecer a la gente todo el apoyo mostrado. “Muchísimas gracias por el cariño dado en días de lluvia, de Sol, en días buenos, en días malos y os llevaré siempre en mi corazón”, concluyó.

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“Para mí ha sido un privilegio jugar con Ferrer el último partido de su carrera”, dijo Zverev en pista, “todavía recuerdo como me ganó la primera vez en las semifinales de Hamburgo por 6-0 y 6-1. Ha sido un gran honor y le agradezco todo lo que nos ha mostrado durante su trayectoria”.

Después de derrotar a Roberto Bautista Agut en tres sets en el primer partido, Ferrer se dejó de nuevo la piel ante el actual número cuatro del mundo, un rival al que el destino le ha emparejado este año en tres ocasiones, con victoria del germano en Acapulco, en febrero, y última victoria de “Ferru” en Miami en marzo.

En esta tercera ocasión, Ferrer estuvo cerca de al menos prolongar el partido al tercer set, de haber aprovechado un comienzo fulgurante cuando se colocó con 4-1 en el primer parcial, con un tenis espectacular, y dejando clavado al germano con geniales dejadas.

Pero el defensor del título, ganador de tres Masters 1.000 en su carrera, y campeón de las Finales ATP el año pasado, comenzó entonces a mostrar su mortal revés cruzado y a ganar hasta nueve juegos consecutivos (6-4 y 4-1) para mandar en el partido con autoridad y sacar con una gran efectividad.

Los gritos de “Ferru, Ferru” resonaban en la pista Manolo Santana, donde Ferrer seguía corriendo, a pesar de que en el encuentro contra Bautista fue atendido en pista por una lesión en el flexor de la cadera izquierda, y de que días antes tuvo problemas estomacales que le hicieron permanecer en cama.

Su deseo de acabar competitivo, como había expresado en este largo adiós durante esta temporada, jugando seis torneos, con 37 años, se puso de manifiesto hasta el final, sin importarle que Zverev pudiera endosarle un “rosco”.

David siguió luchando, logró cortar la escapada de Zverev, pero su cuerpo ya no podía más y acabó cediendo ante la fuerza del germano. Luego, como ha ido haciendo en cada torneo últimamente, David dejó su pañuelo rojo en medio de la pista, mientras el público coreaba en pie su nombre.

Sentado en su banquillo, Ferrer fue escuchando todo su historial por la megafonía, mientras un gran panel se descolgaba del techo, con un “Gracias Ferru”.