Foto: Mayra Franco
Las autoridades de la Narro aseguran que los ofrecimientos que se hicieron al sindicato sobrepasan los aprobados por Hacienda.

Para el rector de la Universidad Agraria Antonio Narro la huelga en la casa de estudios tiene tintes políticos.

Mario Vázquez Badillo asegura que ni la Universidad, la Secretaria del Trabajo y Previsión Social ni la misma Junta de Conciliación Federal conocen el motivo por el que el Sindicato de Trabajadores Administrativos estalló la huelga en la institución.

En entrevista para VANGUARDIA dijo que en las audiencias se ofreció al gremio no modificarse el contrato colectivo actual, una política presupuestal del 3.55 por ciento de aumento al salario y de 1.8 por ciento a prestaciones, la solución de violaciones al contrato y la aplicación del contrato “B”.

El contrato “B” que a decir de Vázquez Badillo fue denegado por el secretario general, consiste en que el personal que ingrese a la institución obtenga únicamente las prestaciones autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para dar viabilidad a la Universidad.

Detalló que actualmente el contrato colectivo sobrepasa las prestaciones autorizadas por Hacienda y las que están autorizadas están completamente rebasadas; esto generó en 2018 un recurso de 105 millones de pesos obtenidos del gasto corriente de la Universidad.

 

El SUTUAAAN solicitó a la administración modificar 57 cláusulas de 144 que contiene el contrato colectivo, además de agregar 19 cláusulas más “donde se incluían incrementos en pesos, incrementos en días, en porcentajes”, por lo que se aclaró por parte del secretario general, Armando Rodríguez, que no habría modificaciones, ni incremento ni disminución.

“Es una decisión política, no laboral, si usted revisa la exposición que se hizo a la asamblea por los motivos que modificaron la toma de la huelga, ningún de los elementos fue motivo de discusión en las mesas ni ante los conciliadores, porque nunca los planteó la Universidad como modificaciones, entonces deliberadamente, políticamente o perversamente hicieron una exposición ante la asamblea para buscar el estallamiento”, mencionó Eduardo Fuentes Rodríguez, director general administrativo.

“Por más que busquemos los elementos legales, promociones, documentos, beneficios ahí no está la razón, la razón es política” agregó.

Vázquez Badillo, dijo que en la negociación con el sindicato las propuestas serán las mismas, no se cambiará nada cuidando la viabilidad de la casa de estudios, aunado a ello se negarán las promociones de los empleados sindicales.