Recuerdo cuando mi hijo mayor –entonces un bebito– me dio tremendo mordisco mientras lo amamantaba, y ya estaba embarazada de mi segundo hijo. La pediatra dijo que era normal, que él sabía perfectamente que pronto sería reemplazado por el nuevo bebé y estaba en crisis.

Me hizo reflexionar sobre que tendría que ser muy comprensiva porque “¿qué sentirías si tu esposo llevara a una nueva mujer –más joven y más tierna que tú– a casa y te dijera que debes cederle tu cama, regalarle la ropa que a ti ya no te queda porque has engordado, dejarla dormir con él en la noche y encima amarla y cuidarla?”.

La doctora me dejó muda. La sola idea de ser reemplazado –en cualquier escenario– es devastadora para quien sea; pero también es totalmente posible todo el tiempo. Ya lo dijo el filósofo Alberto Aguilera Valadez, bueno, Juan Gabriel: “en este mundo nadie es indispensable…”  Y vaya que no, somos sustituibles, sobre todo en el terreno laboral.

El mundo VUCA: Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo (por sus siglas en inglés), que ha invadido todas las esferas de nuestra vida, propicia que seamos fácilmente removidos de nuestros puestos profesionales porque muchos pueden hacer lo mismo que nosotros, y hasta mejor y en menor tiempo, gracias a esa vertiginosidad que nos obliga a ser competitivos –y aprender y/o pulir nuevas técnicas (hard skills, o habilidades duras)– para no quedarnos obsoletos. De hecho, es tal el desenfreno que en unos cuantos años los robots estarán supliéndonos.

¡Máquinas, robots, personas de carne y hueso! ¿Cómo volvernos menos “desechables” en el trabajo? Las claves son y seguirán siendo las soft skills, habilidades blandas o sociales: ese sello personal, único e irrepetible que cada individuo da a los demás en su trato diario para interactuar eficazmente con ellos, y con el que toma las mejores decisiones.

Pero, ¿por qué las habilidades blandas son tan valoradas por los empleadores? Porque quien posee y se desenvuelve con buenos modales, optimismo, sentido común, buen humor, empatía y con capacidad de colaborar y negociar –entre otros atributos–, puede aprender, desarrollar, organizar, administrar y ejecutar cualquier habilidad dura con eficacia y eficiencia; pero quien tiene los mejores conocimientos y el expertise para desempeñar una acción en el trabajo, más carece de buena actitud, comete errores y propicia que otros los cometan, impacta negativamente en la productividad.

Una investigación de la Universidad de Harvard indica que 85 por ciento del éxito en el desempeño de un profesional se debe al buen desarrollo de sus habilidades blandas.

¿Cuáles son las ‘habilidades blandas’ más solicitadas en el mercado laboral?

Un estudio realizado por LinkedIn a 291 directores de Recursos Humanos de Estados Unidos arrojó que para los reclutadores es sencillo encontrar a personas con conocimientos y habilidades duras en sus áreas de expertise, pero que es complejo encontrar a personas con habilidades blandas o sociales necesarias para sus puestos laborales.

De acuerdo con perfiles de candidatos que cambiaron de trabajo y lo indicaron en LinkedIn, las siguientes son las 10 habilidades blandas más demandadas por los empleadores:

-Buena comunicación

-Buena organización

-Trabajo en equipo

-Puntualidad

-Pensamiento crítico

-Sociabilidad

-Creatividad

-Habilidades interpersonales de comunicación

-Facilidad de adaptación

-Personalidad amigable

Las habilidades duras se aprenden y afinan con la capacitación, el entrenamiento e incluso con la práctica diaria. Las habilidades blandas, por su parte, que se supone que son innatas, al parecer deben ser desarrolladas y/o rediseñadas y enriquecidas periódicamente –junto a nuestra inteligencia emocional– y no debemos perder de vista el hecho de que el estrés laboral puede hacer que fácilmente nos olvidemos de ellas.

Personas con facilidad para relacionarse, motivadas por el trabajo en equipo, orientadas a resultados y flexibles en sus relaciones sociales están listas para enfrentar los retos profesionales e incluso el reemplazo –remoción o despido– sin andar mordiendo pezones; simplemente se reinventarán sin morir en el intento.

Si requieres capacitación en habilidades blandas para tus colaboradores, contáctanos: Dominio Comunicación (55) 2212 7220, Comunicación efectiva para tu vida personal y profesional.

Nistela Villaseñor