Agradecida. ‘Ahí obró Dios, que no me soltó’, dice la mujer a quien le reconstruyeron las dos extremidades inferiores. Foto: Vanguardia/Marco Medina
Recomienda mujer atacada por un pitbull ponerles bozal y pechera, para evitar ataques
El perro me mordía y me mordía y aventaba los pedazos de carne”.
Ana María Ramos.

Al ser víctima de un ataque que casi la deja sin sus extremidades inferiores, Ana María Ramos Pérez lanzó un llamado a los propietarios de perros —sobre todo los altamente peligrosos— para que tomen las medidas de seguridad necesarias y se eviten los brutales ataques hacia personas.

Ana María Ramos Pérez, quien forma parte de la Embajada Mundial “Activistas por la Paz”, recién fue dada de alta por el Seguro Social donde le reconstruyeron sus piernas gracias a la oportuna intervención de los médicos cirujanos. En exclusiva para VANGUARDIA convocó a los ciudadanos a responsabilizarse de sus mascotas.

“Si tienen un animal deben de tener una responsabilidad, es como un bebé, no deben hacerlos agresivos, hay que atenderlos, si son agresivos y los sacan a la calle pónganles una cadena, bozal, pechera para prevenir estos ataques”, recomendó.

Foto: Vanguardia/Marco Medina

La mujer de 56 años, destacó se tiene que tener conciencia sobre los daños que puedan perjudicar a las demás al tener un can agresivo, pues se han registrado en Coahuila situaciones donde niños han perdido la vida a consecuencia de las mordeduras de los perros.

“Aunque los tengan bien educados y son perros que por su instinto atacan, deben de tener seguridad para evitar una tragedia, yo le doy gracias a Dios que hasta ahí llegó, fue un dolor muy fuerte, pero por fortuna me atendieron los cirujanos que salvaron mis piernas”, dijo.

Fue el día 4 de abril cuando Ana María fue atacada en la calle 240 de la colonia Vistahermosa, se disponía a abrir un puesto donde vende alimentos, de repente un perro pitbull que no era del sector se le fue al cuello y al no alcanzar a morder se prendió de una de sus piernas y posteriormente de la otra, dejando impresionantes heridas.

“El perro me mordía y me mordía y aventaba los pedazos de carne, los testigos se quedaron anonadados y yo pedía que le tocaran a mi familia, fue hasta después que le hablaron a mi hijo que vino y con un palo me quitó al perro y lo mató”, recuerda.

A los ocho días del ataque se le dio de alta, sin embargo, tendrá que permanecer en recuperación por varios meses, pues las afectaciones en sus extremidades fueron intensas, pues médicos cirujanos se vieron en la necesidad de reconstruir, por centímetros; el can no dañó el nervio motor de sus piernas, que pudo ocasionar que le amputaran las extremidades.

El Instituto Mexicano del Seguro Social anunció por medio de un comunicado que fue un caso de éxito, el médico cirujano Valeria Dávila inicialmente diagnosticó lesiones musculares aparatosas, en primera instancia se lavaron las heridas con anestesia por el grado de profundidad, posteriormente se procedió con la reconstrucción.

“Ahí obró Dios que no me soltó”, fueron las palabras de la ama de casa, que reiteró la importancia de que la sociedad haga conciencia y evite más ataques de animales a personas.

“El dueño del perro dijo que tenía un terreno pero fue su tío y no cerró bien, el perro salió y fue cuando lo vi cerca de la casa, hasta comenté: ese perro es un compromiso, sin pensar que me iba a fregar a mí”, recuerda.