Foto: Especial
En octubre se celebran 100 años del nacimiento del fotógrafo que presenció algunos de los movimientos más importantes de América Latina, conoce más de su trayectoria

“Hay que viajar, no importa dónde, pero hay que viajar”. Así se expresó en vida Leo Matiz Espinoza, fotógrafo reconocido a nivel internacional quien, en 2017, cumplirá 100 años de su natalicio.

Su trabajo inscrito en el fotoperiodismo lo llevó no sólo a viajar, sino también a ser parte de muchos acontecimientos de la historia reciente.

Desde visitar zonas de guerra hasta codearse con artistas de renombre como Frida Kahlo, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.

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Nacido con la primavera un primero de abril de 1917, en Aracataca, Colombia, Matiz dio sus primeros pasos en el periodismo haciendo caricatura política. Posteriormente adoptó la fotografía y esta se volvió su pasión. Sin embargo la fama le llegó hasta que decidió trabajar en México, en los años 40's.

Su carrera empezó retratando Colombia de una manera en que la cotidianeidad de sus habitantes era convertida en algo especial. Un pescador lanza sus redes al mar todos los días pero solo el ojo de Matiz podía otorgarle esa majestuosidad que el ojo no entrenado ni siquiera hubiera detectado.

Matiz creció con el siglo XX y nunca se desprendió del claroscuro, ni adoptó el color cuando la tecnología existió. En sus manos, la luz y la sombra dibujan obedientemente sus imágenes compartiendo el turno para tener el protagonismo de las creaciones que no dejan lugar para los espacios muertos.

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La principal habilidad del fotógrafo era el saber cuándo “disparar”, en qué momento captar la escena. El ojo de Matiz estuvo presente en el Bogotazo, el explosivo inicio de una de las épocas más violentas de Colombia. Además, viajó a Palestina como parte de una delegación de la ONU en la que fue asesinado el Conde Bernardotte, el mediador de la expedición.

Leo Matiz también fue retratista, y desde sus inicios en la fotografía comenzó a frecuentar los núcleos bohemios de México, ahí capturó a una Frida Kahlo, sonriente, relajada, igual que a su marido Diego Rivera, también enfocó a Gabriel García Márquez y a María Félix pasando por poetas y pintores, incluso fotografío un David Alfaro Siqueiros en ropa interior.

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A su muerte, el 24 de octubre de 1998, ya había pasado varios años sin poder ejercer su arte, debido a la desafortunada pérdida de su ojo fotográfico en un accidente. Hoy, a casi un siglo de su natalicio, el gobierno mexicano está organizando en conjunto con Colombia una exposición retrospectiva que homenajeará a este gran artista.