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Santiago mató por celos a su esposa dentro de su domicilio, sin importarle que ella estaba embarazada. Para librarse, no solo lloró su muerte, sino que fingió una aparente crisis que lo llevó a golpearse contra una patrulla

Durango, Durango.- Santiago mató por celos a su esposa dentro de un domicilio ubicado en la colonia FOS La Virgen II, que ambos compartían, sin importarle que ella estaba embarazada.

Pero antes de hacerlo no solo lloró su muerte frente a familiares y autoridades, sino que fingió una aparente crisis que lo llevó a golpearse contra una patrulla, por lo que tuvo que ser contenido por agentes policiacos. Todo fue un teatro, parte de su intento inicial por evitar la justicia.

Santiago “N”, de 37 años de edad, golpeó a su esposa por aparentes problemas de celos. Venían arrastrando, de hecho, varios antecedentes de violencia familiar.

Pero en esta ocasión el hecho se tornó sumamente violento, imposible de eludir para la víctima. En medio de su cólera el sujeto tomó un martillo y golpeó en la cabeza a la mujer de 27 años de edad, hasta dejarla inconsciente. Enseguida tomó un cuchillo (que abandonó en la escena) y la degolló, herida que a la postre le causaría la muerte.

Su siguiente paso fue deshacerse de las evidencias, lo que finalmente no logró. Prendió fuego a su víctima, a la que cubrió con cobijas y otros objetos amables; aparentemente se aseó y salió de la vivienda, misma que -incluso- cerró con candado. Y entonces se fue de compras.

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Una vez que vecinos proporcionaron a las autoridades el número telefónico de Santiago, este contestó con un acto de negación, fingiendo no creer lo ocurrido.

Iba saliendo de un centro comercial ubicado cerca del Arroyo Seco, desde donde tomó un taxi para llegar a su casa.

La autoridad le informó que su esposa, como él mismo la presentaba, había muerto. Él estalló en llanto y en una presunta crisis ante la que tuvieron que intervenir los elementos de la Fiscalía General del Estado y así evitar que se hiciera algún daño.

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Lo resguardaron, incluso, en el interior de una patrulla en lo que se revisaba la escena del crimen y se tomaban los primeros datos por parte de los elementos investigadores y de Servicios Periciales.

Sin embargo, el método y los primeros indicios despertaron sospechas entre integrantes del Grupo de Homicidios de la Fiscalía General del Estado, que optaron por trasladarlo a la Fiscalía para que hiciera una declaración.

Finalmente, ya en la entrevista, los nervios llegaron y de las contradicciones pasó a la confesión: él mismo la mató.

Tras revelar todos los detalles del hecho delictivo, Santiago fue detenido y puesto a disposición del agente del Ministerio Público. Se espera que en breve quede en manos de un juez para dar inicio con el proceso correspondiente.