Dolor. Los gritos de la familia conmovieron a los mirones. | Foto: Ulises Martínez
Se trata del suicidio número 55 en la Región Sureste

Nazario M., de 32 años, no soportó más la desesperación de no ver a sus hijas y anoche decidió terminar con su vida, en la colonia Águila de Oro.

Se trata del suicidio número 55 en la Región Sureste.

Más de 50 personas se encontraban a la expectativa de lo que había pasado en un arroyo al final de una casa; momentos después se confirmó que un hombre de 32 años decidió colgarse de un árbol a un costado del arroyo.

Era Nazario, quien según familiares tenía ya un mes de separado de su pareja, pero ella no lo dejaba ver a sus hijas, una de tres años y una joven de secundaria, quienes no tenían permiso de convivir con su padre.

Al parecer el hombre comenzó a ingerir bebidas alcohólicas desde temprano, la depresión lo invadió por completo hasta que se fue a la parte trasera de la casa -que da a un arroyo-, ató ahí un lazo a un árbol y el otro extremo lo amarró a su cuello, para finalizar con su vida.

Los familiares y amigos trataron de descolgarlo, no lograron hacerlo y llamaron al 911, arribando personal de la Policía Municipal; luego llegó una ambulancia en el lugar y fueron los paramédicos quienes confirmaron el deceso.

Los gritos de la familia y la hija mayor se escucharon por toda la calle, la cual fue cerrada hasta que llegaron elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) a tomar conocimiento de los hechos.

Después de llevar a cabo la recolección de evidencia se procedió a ordenar el levantamiento del cuerpo y su traslado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) donde se determinarán las causas del deceso.