La OCDE en su informe anual de recomendaciones de reformas a sus países miembros y a los grandes emergentes reconoce que "se han incrementado las prioridades de redes de seguridad y de asistencia sanitaria". Foto OCDE
En su informe anual de recomendaciones de reformas a sus países miembros y a los grandes emergentes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizó una modificación a las reformas estructurales para afrontar la crisis y considerando que es más necesario mejorar la cobertura sanitaria y la protección social,

La OCDE modificó el nivel de prioridad que da a las reformas estructurales para afrontar la crisis y considera ahora más necesario mejorar la cobertura sanitaria y la protección social, así como incentivar inversiones y tecnologías que contribuyan a los objetivos medioambientales.

En su informe anual de recomendaciones de reformas a sus países miembros y a los grandes emergentes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reconoce que "se han incrementado las prioridades de redes de seguridad y de asistencia sanitaria (...) con un particular énfasis en la inclusión."

 

HAY QUE ACTUAR YA

 

"Los gobiernos tienen que actuar ahora", subrayó en una presentación en línea del documento el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, que recordó que "todo no iba bien antes de la pandemia" ya que en muchos países la economía casi no crecía, los avances en productividad eran bajos y el desempleo se mantenía en un nivel elevado.

"La recuperación es una oportunidad para reformar nuestras economías" y eso significa crear un sistema más inclusivo, resiliente y sostenible desde el punto de vista medioambiental, añadió.

Según la economista jefe de la OCDE, Laurence Boone, el coronavirus ha puesto en evidencia que "las debilidades estructurales pueden pesar sobre la resiliencia económica" y que la falta de preparación ante el choque de la covid se ha traducido "en vidas perdidas, en medios de subsistencia dañados y en cicatrices sociales y económicas de larga duración".

LOS MÁS VULNERABLES, MÁS AFECTADOS POR LA CRISIS

 

Las personas más vulnerables han sido con frecuencia las más afectadas, señala Boone, también por su falta de capacitación en capacidades digitales.

Gurría dio los tres ejes fundamentales de actuación para corregir esas debilidades. El primero, crear bases para una mayor resistencia en una serie de frentes como las cadenas de aprovisionamiento de materiales y productos médicos, la protección social y el cambio climático.

Sobre este último punto, el secretario general insistió en que "hace falta una gran tasa al carbono" (CO2, el principal gas de efecto invernadero) que tiene que ser cada vez más elevada.

El segundo eje es reforzar la productividad, lo que pasa por aumentar la competencia en los mercados pero también promover la formación a lo largo de toda la vida, en particular para las personas más humildes.

El tercero consiste en apoyar a las personas en los cambios que van a tener que vivir, por ejemplo para adaptarse a la aceleración de la digitalización, que si bien ofrece nuevas oportunidades de crecimiento, también puede agravar la fractura entre los que no tienen acceso a las redes o no disponen de las capacidades para sacarles provecho.

En el mundo en desarrollo, el principal problema identificado por los autores del estudio es la informalidad, y para corregirlo lo principal es asentar el Estado de derecho, reforzar la educación, las cualificaciones y las regulaciones laborales.

MÁS COOPERACIÓN EN FISCALIDAD INTERNACIONAL

 

La OCDE hace notar que si bien las políticas dentro de cada país son "centrales" para la recuperación, la pandemia ha puesto en evidencia que hace falta una mayor cooperación internacional para organizar el aprovisionamiento de vacunas o equipos médicos, reducir las barreras comerciales o poner en pie un sistema fiscal que permita gravar a las multinacionales de forma equitativa.

El ministro italiano de Economía, Daniele Franco, cuyo país ejerce la presidencia de turno del G20, recordó en la misma presentación del informe que el objetivo internacional es cerrar un acuerdo para mediados de este año sobre la fiscalidad internacional.

Franco hizo notar que eso incluye dos pilares, tanto la fijación de un tipo mínimo del impuesto de sociedades, un asunto que ha avanzado con reciente propuesta de Estados Unidos, como un dispositivo para el reparto de los impuestos de las grandes digitales en los países donde tienen su negocio, al margen de dónde tengan su sede social.