Urgencia. Jesús Chávez y Ana Valdés piden que se destine más personas para recoger la basura.
Paseantes también se quejan de los montones de basura que hay en el lugar

La Ciudad Deportivo “Francisco I. Madero” carece de bebederos de agua potable para los miles de visitantes que acuden a este centro recreativo, quienes en cambio tienen que afrontar el problema de las grandes cantidades de basura acumulada en los pasillos, denunciaron los padres de familia Jesús Chávez, Ana Valdés, Oliver Ávalos y Jesús Padilla Esquivel.

Los jefes de familia lamentaron que un área de juegos mecánicos esté descompuesta y abandonada al fondo de la Ciudad Deportiva.

Asimismo, pidieron al Gobierno del Estado coloque bebederos en las áreas donde hay mayor concentración de visitantes a la unidad deportiva, y que destine más personal para la recolección de basura, además de la colocación de toneles para el depósito de la misma.

Aprovechando el periodo de  vacaciones de sus hijos, los padres de familia Jesús Chávez, Ana Valdés, Oliver Ávalos y Jesús Padilla Esquivel informaron que ayer optaron por acudir a la Ciudad Deportiva para disfrutar de los juegos, campos deportivos y áreas de recreación.

Lamentaron que uno de los problemas que afrontaron es que se carece de bebederos de agua potable para los visitantes, quienes en cambio o tienen que llevar su botellín de agua o comprarlo en los comercios que operan en esa unidad, lo que representa una erogación económica para la familia.

Otro de los problemas que se padece, es la gran cantidad de basura acumulada que se encuentra por todos los sectores de la Ciudad Deportiva, porque al parecer los toneles que hay son insuficientes y se desborda la misma generando plagas de moscas y roedores.

Los entrevistados exhortan a los visitantes a lleven bolsas para que depositen ahí la basura y la pongan en los botes para ello.

Dijeron, asimismo, que hay grupos de personas que comen en el lugar e incluso llevan carne y carbón para asarlas en las parrillas, pero luego de consumir los alimentos, solo los tiran o dejan amontonados, lo que genera plagas que podrían convertirse en un foco de infección.

Irresponsabilidad. Los patos nadan entre la basura que los mismos paseantes arrojan al lago.