Marco Medina
Los felinos no encuentran la fórmula para vencer al Monterrey en los últimos fuelos

Rayados parece que ya le tomó la medida a Tigres al imponer condiciones en su casa y ganar 1-0 en el juego de Ida de la Semifinal de la Liga MX, gracias a un gran gol de Dorlan Pabón.

Este Clásico Regio ya traía cuentas pendientes, luego de que hace apenas dos semana Rayados le ganó a Tigres la Final de la Concachampions y varios jugadores del Monterrey celebraron de más, algo que causó molestia en el vestidor felino.

Se pudo confirmar al momento de entrar a la cancha previo al partido, pues se hicieron la ley del hielo ambas escuadras.

Y efectivamente, se reflejó en los primeros minutos de juego, cuando Dueñas realizó una dura entrada, ganándose la amonestación y dejando claro que Tigres va por la revancha.
Así continuó por varios minutos, con llegadas de peligro en ambas porterías, pero que no terminaban de cuajar.

Siendo Rayados quien mas “tocó la puerta” y de tanta insistencia, finalmente vieron frutos al minuto 13, con gran gol de Dorlan Pabón.

La jugada comenzó con Miguel Layún desde la banda derecha, intentó entrar al área, pero tenía un marcaje muy pegajoso de Javier Aquino, por lo que retrasó el balón a Pabón, quien se encontraba mordiendo la franja del área grande. El colombiano no lo pensó dos veces para sacar tiro bombeado a segundo poste que Nahuel Guzmán sólo vio pasar hasta el fondo de las redes tras una “pantalla” que le hizo Rogelio Funes Mori.

Las 48 mil 260 almas que llenaron el estadio estallaron en júbilo y celebraron con tal euforia que el griterío fue ensordecedor.

Tigres intentó responder con un Gignac con mucha voluntad y dos buenas jugadas de Quiñones, pero las jugadas eran ahogadas por la defensa de Rayados que jugó por nota.

El segundo tiempo Tigres nuevamente salió a buscar el empate, pero sus intentos fueron opacados por un agrandado Rodolfo Pizarro que desparramaba talento en la media cancha.

Marco Medina

Igual podía estar metiendo fuerte la pierna para recuperar un balón a la defensa, que recorrer la media cancha con el balón pegado al pie y driblando felinos hasta llegar al área rival para soltar pase preciso.

Tigres no encontró la manera de neutralizarlo y se fueron por la fácil, meterle leña, quitarle el balón a como diera lugar.

El técnico felino, “Tuca” Ferretti, trinaba en su área técnica, manoteaba y le gritaba a cualquier jugador vestido de amarillo que le pasaba enfrente.

Su contraparte, Diego Alonso, vio cómo defendían a su mejor hombre y salió en su auxilio, decidió sacarlo de la cancha, quizá para guardarlo para la Vuelta. El público lo despidió de pie y con una gran ovación por el espectáculo ofrecido.

El técnico rayado mandó el mensaje entrelíneas de que estaba conforme con el gol a favor, faltaba poco más de 20 minutos y por eso mandó a la cancha al defensa central César Montes.

Pero Tigres estaba desarticulado, no podía conectar más de tres pases en el lado de la cancha de Rayados, querían dormir al local tocando el balón, pero entre sus propios defensas, a más de media cancha de la portería de Marcelo Barovero.

Aún así Rayados era más peligroso, incluso pudieron aumentar la ventaja al final del juego, pero Nahuel la salvó de milagro.

El árbitro pitó el final y la tribuna nuevamente se dejó sentir, saben que llevan ventaja para jugar en el Universitario de la UANL el juego de Vuelta del próximo sábado.