FOTOS: PLÁCIDO GARZA

Les platico: Para los medios que publican mis irreverencias en otras partes de México y en otros países, quizá este artículos les suene muy local, referido al otrora municipio más acaudalado y con mayor calidad de vida de América Latina: San Pedro Garza García.

Pero precisamente por eso, porque fue el modelo del continente de habla hispana y portugués, vale la pena narrarles lo siguiente: ¡Arre!

Primero, en México existe una una doble connotación para la expresión de "síguele". 

Una positiva, que adquiere la forma de aliento a alguien que ahí la lleva, para que le siga echando cabronazos a la vida que se ha vuelto más cabrona debido al bicho que ya se encariñó con este mundo, tanto que hasta le brotan críos diamadre a los que por nombre les pone el suyo, derivado: que si "COVID-SAR"; que si "COVID 666"; que si COVID REPUBLICANO Y AUMENTADO -perdón- "CORREGIDO Y AUMENTADO".  

Y una negativa, la más común, una especie de advertencia que se aplica en casos como éstos, seguidos del exclamante "eh": 

"Síguele, eh, cabrón, y vas a ver la chinga que te voy a poner".
"Síguele, eh, mamón, y verás como te surto de arroz con popote".
"Síguele, eh, y hasta al jocoque le vas a soplar".
"Síguele, eh, y te atienes a las consecuencias".

LOS REMEDOS NO REMEDIAN, EMPEORAN LAS COSAS

Viene esto a colación porque resulta que el remedo de alcalde que padece desde hace casi tres años la otrora opulenta y de rancio abolengo con pedigrí de gato turco de angora, comunidad sampetrina, y que responde al apelativo de Miguel Bernardo Treviño de Hoyos, anda encampañado buscando reelegirse, usando un mamonsísimo slogan producto del deliruim tremens de sus alucinados proveedores de imagen y publicidad, encerrado en la expresión MIGUEL, SÍGUELE.

Armados con pistolas de radar, cazando a automovilistas para recaudar a la campaña de reelección del alcalde Miguel Treviño.

Entonces, utilizando su mismo slogan, pero agregándole la necesaria exclamación de "eh", ahí le va ésta hilera de reclamos de la misma comunidad sampetrina por la que según él casi mata y se vacuna por servir:

Miguel, síguele, eh, comprando patrullas a cinco o más veces el valor unitario, cuando a pesar de eso, entre 2018 y 2020 los robos a casa habitación en SPGG aumentaron un 16%, mientras que municipios con mucho menos ingresos como Santa Catarina, ese tipo de delitos disminuyeron en el mismo periodo un 63%.

Miguel, síguele, eh, aumentando el presupuesto para seguridad para llevarlo en 2020 a $522 millones -el segundo más alto después del de Monterrey- y a pesar de ello, los robos a personas aumentaron del primero año de tu gobierno al tercero, en un 48%.

Miguel, síguele, eh, subiendo el presupuesto anual del municipio para llevarlo a $4,237 por cada habitante para ser uno de los más altos y desproporcionados de todo México, como si los sampetrinos disfrutaran una calidad de vida como la de quienes viven en La Joya o en Beverly Hills, California.

Miguel, síguele, eh, gastando una millonada en blindar las ventanas de tus oficinas, por el miedo que le tienes a la gente que anda bien encabronada porque crees que andas todavía en campaña, prometiendo a los güey y lo peor, sin cumplir.

Miguel, síguele, eh, quedándote con los $600 millones que les birlaste a las juntas de vecinos de un presupuesto que estaba destinado a realizar obras de mejoras definidas por ellos mismos y no por ti ni por tus inútiles burócratas a los que pagas como si trabajaran de verdad.

Miguel, síguele, eh, amafiado con Rafael Reyes el mandamás sempiterno del sindicato, tolerando a toda su parentela en puestos donde les pagan sueldos de ejecutivo de Alfa en sus mejores días y que no rompen un buñuelo a sentones

Miguel, síguele, eh, tumbando del Cabildo a los verdaderos regidores que te cuestionan para poner a los Mauricio Sada que cuando les preguntas la hora te responden: "las que tú digas, patrón".

Miguel, síguele, eh, haciendo añicos a la cultura de SPGG, al ponerla en manos de una improvisada que no sabe ni levantar un telón.

Miguel, síguele, eh, poniendo a tus esbirros de Policía y Tránsito armados con pistolas de radar, a cazar a automovilistas en Alfonso Reyes, Morones Prieto y en otros recovecos, generando un madral de multas para alimentar los costos de tu campaña de reelección.

Miguel, síguele, eh, provocando un desmadre vial porque no eres capaz de sincronizar ni dos semáforos.

Miguel, síguele, eh, metiéndole lana a lo bestia a obras de relumbrón como los parques y Calzada Del Valle.

Miguel, síguele, eh, haciéndote que la virgen te habla y volteándote para otro lado, con la bola de usureros que no pagan el predial y tú no los tocas ni con el pétalo de un requerimiento, sabrá el Dios de Spinoza por qué oscuros motivos. 

Y si te sirve de algo, aquí te dejo las ligas de los artículos que publiqué con santo y seña, nombres, apellidos y domicilios de esos morosos, que tienen lana suficiente para pasarse la mitad del año en sus casas y depas de EU pero no pagan sus prediales porque tenemos un alcalde y su atajo de estorbantes buenos para nada, cobrando como si sirvieran para mucho. 

https://detona.com/articulo/por-que-un-alcalde-no-cobra-13-millones-del-predial-que-alguien-debe-desde-2010

https://detona.com/articulo/que-se-vista-de-torero-el-alcalde-de-spgg

CAJÓN DE SASTRE

"Entonces, ¿en qué quedamos, Miguel, ¿le vas a seguir o te haces a un lado para que se haga cargo alguien que no ande improvisando?", pregunta la irreverente de mi Gaby... y yo la secundo.