Un nuevo tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia "incrementa la supervivencia" en cáncer de pulmón microcítico -de células pequeñas- con la enfermedad extendida, un subtipo muy agresivo asociado al consumo de tabaco. Foto: El Confidencial
Un nuevo tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia "incrementa la supervivencia" en las personas que tienen cáncer de pulmón microcítico, según un estudio que publicó hoy en la revista The Lance

Un nuevo tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia "incrementa la supervivencia" en cáncer de pulmón microcítico -de células pequeñas- con la enfermedad extendida, un subtipo muy agresivo asociado al consumo de tabaco, según un ensayo coordinado por científicos españoles. 

El estudio que publicó hoy The Lancet se basa en un ensayo clínico en fase III, que se realiza para probar si un tratamiento nuevo es seguro y funciona bien comparado con el estándar, en el que participaron, entre otros centros internacionales, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Hospital 12 de Octubre de Madrid.

El ensayo demuestra que una nueva combinación de quimioterapia e inmunoterapia -Durvalumab- "incrementa la supervivencia" es ese tipo de cáncer asociado al consumo de tabaco y que representa entre un 15 y un 20 % de los casos. 

El estudio, denominado Caspian, ha contado con la participación de 209 instituciones de 23 países -diez españolas- y 537 pacientes con cáncer de pulmón microcítico avanzado que fueron divididos en tres grupos para seguir tratamientos diferentes.

El primer análisis de los resultados del ensayo confirmó que "la rama experimental que ha suministrado quimioterapia más durvalumab ha conseguido una supervivencia significativa mayor", según un comunicado del CNIO.

Un nuevo tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia "incrementa la supervivencia" en cáncer de pulmón microcítico -de células pequeñas- con la enfermedad extendida, un subtipo muy agresivo asociado al consumo de tabaco. Foto: as.com

En concreto, "se ha registrado una disminución del riesgo de muerte de un 27 por ciento y un aumento de la mediana de supervivencia de 10,3 a 13 meses".

Otros indicadores de eficacia como la calidad de vida de los pacientes, la tasa y duración de respuesta y tiempo libre de progresión "también mejoran". 

Respecto a los efectos adversos, el perfil de seguridad de la combinación de quimioterapia-inmunoterapia "esel previsible y fácilmente manejable en general".

El ensayo, señala la nota, reafirma la eficacia de los inhibidores de PD-L1 asociados a quimioterapia en este contexto clínico, "en el que se han producido escasos adelantos terapéuticos en las últimas décadas".