El Universal
La visita del presidente francés Nicolas Sarkozy estuvo dominada por el caso de Florence Cassez, ciudadana gala condenada en México a 60 años de prisión por pertenecer a una banda de secuestradores
La visita del presidente francés Nicolas Sarkozy estuvo dominada por el caso de Florence Cassez, ciudadana gala condenada en México a 60 años de prisión por pertenecer a una banda de secuestradores.

Florence fue tema en la conferencia que ofreció junto al mandatario mexicano, Felipe Calderón. Florence salió también en el Senado. Y aún cuando el protocolo marcaba otros derroteros, el discurso de Sarkozy insistió una y otra vez en revisar el marco legal para que su conciudadana cumpla su pena en una prisión francesa.

En momentos se llegó a reflejar tensión entre los mandatarios por el tema.

El presidente mexicano fue claro en que las víctimas que han "sufrido el verdadero infierno del secuestro" no merecen sufrir además la "terrible injusticia de la impunidad". Sarkozy dijo que tanto él como Calderón deben mantener "la cabeza fría".

En el Senado, Sarkozy fue incluso más lejos: rechazó ser el "hombre de la impunidad" y defendió su derecho a interceder por la ciudadana francesa. Dijo que pidió a México aplicar el Tratado de Estrasburgo para repatriarla.

El encuentro, sin embargo, tuvo otros momentos memorables, y hechos significativos para ambos países. Por ejemplo:

- Desde la tribuna del Senado, Sarkozy refrendó su apoyo para que el país tenga más relevancia en organismos internacionales, pero aclaró: "el mundo espera todavía más de México". Advirtió que ello incluye deberes, como el precio de la sangre de soldados, que deben ser enviados a otros países cuando se necesite para preservar la paz.

- Un acuerdo, todavía verbal, de cooperación en la lucha contra el narcotráfico.

- El discurso de Sarkozy "de los Cinco Soles" en el Senado, mientras la canciller Patricia Espinosa, la subsecretaria Lourdes Aranda y el embajador Carlos de Icaza enviaban y recibían mensajes por celular.