Las principales unidades deportivas de Saltillo muestran años de deterioro, falta de mantenimiento y abandono. Deportistas y promotores advierten que estas situaciones obligan a entrenar en condiciones precarias y amenazan el desarrollo de nuevas generaciones.
El deporte en Saltillo lucha por sobrevivir día con día en espacios abandonados, desaprovechados y sin mantenimiento, así como con la falta de lugares para la práctica de distintas disciplinas.
Algunos de los principales complejos como el Estadio Olímpico, la Ciudad Deportiva y los parques Venustiano Carranza, “La Maquinita”, El Paraíso y Solidaridad, se encuentran en situación de olvido y deterioro, según corroboró SEMANARIO para este reportaje. Además, cada vez son menos las instalaciones públicas para hacer atletismo, futbol, béisbol, boxeo, entre otras actividades físicas.
“Está muy descuidado todo lo que son las unidades deportivas. Les falta, tanto mantenimiento, como mejorar las áreas...”, declara Heberto Piedra, crítico deportivo y apasionado del futbol americano.
Esto pese a que, según la respuesta a la solicitud de información folio 800096100000526, la inversión del gobierno de Coahuila para la mejora de la infraestructura de espacios deportivos, que depende del Estado, pasó de 108 millones 901.40 mil pesos en 2016, a 126 millones 560 mil 215.40 pesos, en lo que va del presente año.
“Desgraciadamente no se le ha dado apoyo al deporte”, advierte Piedra.
Información obtenida vía transparencia, (requerimiento folio 800103300007026), indica que el presupuesto asignado por el Ayuntamiento de Saltillo para la construcción y rehabilitación de áreas deportivas municipales, pasó de 565 mil 486.24 pesos en 2016, a 21 millones 453 mil 294.34 pesos en 2024.
Sin embargo, deportistas y entrenadores se quejan de falta de inversiones:
“No existe la inversión por parte del gobierno al alto rendimiento, al menos en el atletismo, no sé en otras disciplinas”, señala José Pablo Pérez Gaona, entrenador del Strong Pace, un equipo independiente de corredores saltillenses.
Ejemplo del descuido y el abandono que priva en algunos de los principales espacios públicos para la práctica del deporte en la ciudad, es el Estadio Olímpico cuya pista de atletismo se averió con el uso y las lluvias de los últimos años y es fecha que aún no ha sido reparada.
De modo que donde antes hubo un circuito de carreras con su alfombra de tartán, al que acudían para entrenar atletas de todas las edades y niveles, sólo se observa una calle de asfalto con baches, cuarteaduras y restos de caucho sintético y poliuretano.
SEMANARIO buscó, a través de los departamentos de comunicación, a Antonio Cepeda Licón y a Édgar Omar Puente Montes, titulares del Deporte en el Estado y municipio, respectivamente, para conocer su versión sobre las condiciones de los espacios deportivos en Saltillo, pero hasta el cierre de esta edición no habían respondido a la solicitud de entrevista.
ESPACIOS OLVIDADOS Y DETERIORADOS
El Estadio Olímpico, que tiene una capacidad para cuatro mil espectadores, adolece también de pintura y una restauración general de sus instalaciones, como accesos, muros, pisos, sanitarios y gradas.
Así las cosas en este espacio que por años fuera el hogar de cientos de deportistas saltillenses, y en donde se formaban atletas infantiles y juveniles de nivel amateur y, algunos, de alto rendimiento.
“Yo fui atleta juvenil, ahí crecí, ahí entrenaba desde mis 13 años”, platica José Pablo Pérez Gaona.
Al respecto y de acuerdo con la cuenta pública anual del Instituto Estatal del Deporte de Coahuila, (INEDEC), para 2017 se gastaron dos millones 95 mil 634.25 pesos en la rehabilitación de la pista de tartán de atletismo del Estadio Olímpico de Saltillo.
No obstante, hoy es un circuito más que inútil.
“Lo que es toda el área de la pista y la cancha de futbol se inundaban cada que llovía, se convertía en una laguna gigante, como en una presa y se levantaba la pista. Así la dejaron, una pista inservible donde corrías y existía el riesgo de tropezar porque ya estaba como sábana, como cama destendida, por así decirlo, y entonces ya dejaba de funcionar para entrenar”, cuenta José Pablo Pérez.
Lo mismo sucede en la Ciudad Deportiva, el centro de recreación por excelencia de los saltillenses.
Aquí salta a la vista un campo sintético de futbol, sucio y desprovisto de mantenimiento, un conjunto de canchas de básquetbol carentes de pintura, aros, y tableros, un área de juegos infantiles que ya necesita ser remodelada y una pista de arcilla alrededor del lago, a la que cientos de corredores vienen todos los días para entrenar y que últimamente no ha recibido reparación.
Al sur de la capital subsiste otro espacio emblema del olvido, es el Parque Venustiano Carranza, que a finales de los ochenta principios de los noventa, alcanzara su gloria como flamante deportivo.
Ahora su paisaje son bancas destrozadas, señalética oxidada, jardines marchitos, bardas manchadas de grafiti, unas canchas de básquet despintadas sin aros ni tableros, otra cancha de futbol rayada, deslucida, vandalizada, un teatro al aire libre como elefante blanco, tres albercas donde nada el escombro, la yerba, la basura, y unos bebederos desvalijados por donde ya no sale agua.
Según datos abiertos del INEDEC, en 2017 se construyó dentro de este recreativo una bodega para utilizar como almacén, cuyo costo fue de 329 mil 842 pesos, la única obra reportada para este parque en la cuenta pública del citado organismo durante los últimos nueve años.
Cabe mencionar que desde hace 16 años este parque es sede de las oficinas del Instituto del Deporte de Coahuila, por lo que entrenadores, jugadores, promotores y afición, se preguntan cómo es que se encuentra en tan mal estado.
“Me extraña porque allá están las oficinas del INEDEC, es algo que ves todos los días”, señala Heberto Piedra, crítico deportivo y apasionado del futbol americano.
La historia se repite en la Unidad Deportiva Óscar Flores Tapia, mejor conocida como “La Maquinita”, donde unas canchas de básquetbol y futbol descoloridas, unas instalaciones generales, muros, escalinatas, baños que ya claman por ser remozadas, una alberca que almacena agua turbia y moho, se echan a perder ante la mirada indiferente de las autoridades.
Con base en una memoria de la Dirección de Infraestructura y Obra Pública del Municipio de Saltillo, conseguida a través de una solicitud de información, en 2017 se invirtieron 338 mil 544.04 pesos para la reparación de áreas dañadas en el deportivo “La Maquinita”.
Casi 10 años después tal rehabilitación no se mira por ninguna parte.
En contraste, según datos del Programa Anual de Obra Pública 2020, el municipio de Saltillo invirtió, a través del Fondo de Infraestructura Social Municipal, 714 mil 319.42 pesos en canchas deportivas.
Por lo que toca a 2022, el Ayuntamiento erogó 4 millones 257 mil 180.11 pesos en canchas de usos múltiples, así como 3 millones 409 mil 707.40 pesos en techumbre metálica de espacios multideportivos.
Aunque no se especifican lugares ni su ubicación.
AQUÍ NO ESTÁ EL PARAÍSO
El Ecológico El Paraíso, cuyas condiciones distan de su nombre, muestra un área de juegos infantiles en ruinas, las mesas y las bancas de la zona de palapas, que antes reunió a cientos de familias que venían aquí de picnic, hechas trizas, un campo de béisbol con las sombras de las tribunas rotas, la alberca, donde cada verano niños venían a echar un chapuzón, sucia y sin gota de agua, y la casona a la entrada del parque, que antes albergó las oficinas del INEDEC, totalmente saqueada y grafiteada.
“Han estado muy descuidadas estas unidades y es imposible que, con tantos años de abandono, la autoridad actual puede rehabilitarlas todas”, dice Francisco Javier Briseño, maestro de educación física y director técnico profesional de futbol soccer.
El Parque Solidaridad, ubicado al suroriente de Saltillo, es otro de los espacios históricamente descuidados, y aunque parece que fue pintado recientemente, sigue sin atenderse el deterioro presente en sus canchas de básquetbol, su pista de atletismo, su campo de futbol y su zona de diversiones.
Algunos líderes del deporte local consultados por SEMANARIO, opinan que en realidad este centro, que cuenta con tres niveles, está desaprovechado y debería reactivarse en beneficio de los equipos deportivos de las distintas disciplinas que carecen de espacios para sus prácticas.
FALTA PRESUPUESTO
Este medio pidió al INEDEC, vía transparencia, una evaluación completa del estado que guardan los espacios deportivos a su cargo, y contestó que “se encuentran en buenas condiciones de uso para la práctica de las actividades que ahí se desarrollan”.
Empero, las evidencias fotográficas levantadas por este medio reflejan lo contrario.
Según información entregada a SEMANARIO por el Instituto Estatal del Deporte, entre 2016 y 2025 se destinaron 987 millones 687 mil 537.26 pesos para la construcción y rehabilitación de infraestructura en espacios deportivos a nivel Coahuila.
En 2022 no se reporta asignación de recursos, y para 2026 se proyectan gastar en este rubro 126 millones 560 mil 215.40 pesos.
Por otra parte, entre 2016 y 2024, el Ayuntamiento de Saltillo había erogado 136 millones 867 mil 749.32 pesos en la construcción y rehabilitación de espacios deportivos.
“Pero el desgaste es increíble por el uso. Es mucha la gente que usa las instalaciones públicas, y no hay recurso que aguante”, considera Rodrigo Barba, gestor deportivo.
No obstante, registros del INEDEC destacan que los ya mencionados espacios deportivos de la ciudad mantienen, con todo y sus malas condiciones, un aforo de cerca de 542 mil 154 usuarios cada año.
Al tema de la importancia de la cantidad de recursos que sean aplicados en la construcción y rehabilitación de espacios deportivos, se suma el problema del mantenimiento de las áreas.
“Necesitas tener una revisión constante, vas a una cancha y no vuelves a parar en un año, no sabes cómo está. Tienes que armar una estructura de cómo hacerle para que las canchas estén cuidadas, quiénes van a ser los responsables, de qué se van a encargar, y de ahí partir.
“Debe haber cuadrillas especiales en los parques. El problema es que llegan a los puestos y se les olvida de dónde vienen, lo que prometieron algún día y ese es el gran problema que siempre ha existido. Llega alguien que le interesa, lo mejora, llega alguien al que no, lo empeora. No hay continuidad en el deporte”, explica Piedra.
Otros atribuyen el descuido y abandono de años al deficiente manejo de los recursos en el INEDEC, y a la crisis de perfiles adecuados en sus equipos de trabajo.
“Yo creo que ahorita ha sido una mala administración del director del Deporte, Toño Cepeda, (Antonio Cepeda Licón). Cuando metes a una persona que no le sabe, él podrá ser muy bueno, fue muy bueno como peleador, como entrenador, pero no como administrador. Está muy descuidado todo lo que son las unidades deportivas, y a lo mejor porque no ha sabido tener un equipo que lo respalde. Lo que le falta es armarse de un buen equipo el cual le ayudara...
“Sabemos que el alcalde Javier Díaz fue atleta olímpico, le sabe al tema, le gusta el tema, pero desgraciadamente no puede estar en todo. No puede estar administrando la ciudad y poniéndose a ver unas canchas o que si hay tableros, tiene gente para hacer eso, pero si la gente que está ahí no se encarga de eso o no lo hace bien, si no tienes el equipo correcto, a la gente adecuada... por más voluntad que exista no se van a lograr los objetivos”, subraya Heberto Piedra, crítico deportivo y apasionado del futbol americano.
UN PROBLEMA DE AÑOS
Sobre el asunto de los malos manejos en el ramo del deporte, Vanguardia hizo pública en 2021 la denuncia que interpusiera la Auditoría Superior del Estado por un faltante de 73 millones 509 mil 710.91 pesos en las cuentas de 2016 del INEDEC, durante la gestión de su director Jorge Pablo Chapoy Bosque.
A partir de entonces los encargados de promover y fomentar la activación física y la práctica del deporte, se han escudado en la falta de dinero, ya no para rehabilitar, sino para reconstruir grandes espacios como el Estadio Olímpico, el Deportivo V. Carranza y la Ciudad Deportiva.
“Cuando haces una buena administración y un buen manejo de recursos siempre va a haber recursos. El problema de esto es que es muy caro mantener las unidades a un buen nivel”, comenta Piedra.
¿DÓNDE JUGARÁN LOS NIÑOS?
Aparte del mal estado que guardan las principales unidades deportivas de la localidad, persiste la escasez de espacios idóneos para la práctica del futbol soccer, americano, béisbol, boxeo y atletismo, entre otros deportes.
“Tal cual, no hay espacios. Lamentablemente Saltillo se está convirtiendo en un lugar donde las áreas deportivas de alto rendimiento están desapareciendo, hablando específicamente de atletismo”, dice José Pablo Pérez Gaona, entrenador de atletismo del equipo Strong Pace, un grupo de 10 jóvenes de secundaria y preparatoria a los que les apasiona correr.
Y se duele de que con la pérdida de la pista de tartán del Estadio Olímpico, los corredores tengan que adaptarse a lo que hay.
“Ya no hay pista, ya no existe”.
Y Pablo tuvo que mudarse a entrenar con sus muchachos a la pista de arcilla que rodea el lago de la Ciudad Deportiva y que, según una publicación de Vanguardia, es de espacios limitados, además de que sus medidas no son las oficiales.
“Las condiciones ya no son tan adecuadas para hacer entrenamientos de alta intensidad. El principal riesgo es que es un lugar familiar, a donde la gente viene a pasear y se te cruzan. La gente camina a veces por la pista y, ¿qué pasa?, te los puedes llevar de encuentro en un entrenamiento de alta intensidad, y te puedes lastimar.
“La pista ya no es plana totalmente, es una pista que ya tiene baches, ahora sí que parece las calles de Saltillo, y tienes que correr cuidando que no te lastimes las rodillas. Necesitamos una pista pública, con acceso controlado, para atletas de alto rendimiento”, dice Pérez Gaona, subcampeón nacional de atletismo 2011.
Dice además que son varios los equipos que ahora mismo se ejercitan en el lago.
“Aquí son atletas juveniles que buscan representar al Estado, pero bajo condiciones muy pobres”, apunta, con miedo a que después de la entrevista, le nieguen seguir entrenando aquí con los Strong Pace.
El entrenador José Pablo Pérez Gaona reprocha que el gobierno de Coahuila haya usado las instalaciones del Estadio Olímpico para realizar conciertos como el de Carín León el pasado 2 de mayo, o el de grupo Duelo y la Casetera, el 23 de mayo.
“No es para eso, el Olímpico es un lugar donde deberíamos estar entrenando y poder representar al estado. Lo único que exigimos es el espacio, es más ni siquiera lo exigimos, es responsabilidad de ellos dar espacios de primer nivel para la mejor ciudad del país”.
Hace ya tiempo que Ponciano Hernández Carbajal y sus compañeros de la Liga Regional de Béisbol La Aurora, se vieron obligados a migrar de los Campos Las Palmillas, en donde habían jugado durante años, porque el dueño del predio les anunció que iba a fraccionar.
“Están fraccionado. Eran tres campos muy buenos, pero ya el dueño dijo ‘voy a fraccionar’, y... negocio es negocio, lo entendemos”.
Desde entonces la Liga, que en sus mejores años tuvo en su haber 45 equipos entre segunda, primera y primera especial, ha andado como nómada, de terreno en terreno, buscando solares donde practicar el deporte que es toda su querencia.
“Faltan muchísimos espacios. Lo que está haciendo el deportista es buscar espacios... Nosotros no pedimos mucho, nomás que nos den espacios”, se barre Hernández Carbajal.
Últimamente, y gracias a las gestiones de sus directivos, la agrupación consiguió que les prestaran un pedazo de tierra de un lote que se encuentra a la entrada de la colonia Mirasierra, y en donde equipos de soccer se reúnen los fines de semana para jugar.
“Aquí ya nos prestaron, ¿por cuánto tiempo?, no sé”.
A su arribo encontraron un predio más o menos en buen estado, empero, contrataron una máquina para que viniera a emparejar.
“Ahorita estamos rehabilitando este predio. No hay suficientes recursos para acondicionar tanto, ora si que con la cooperación, que con la rifa, con lo que se pueda, para costear los mantenimientos.
“Nos dice el encargado del predio, ‘ái está’, pero necesita ciertas adecuaciones. El que nos está prestando no nos la va a poner en charola de plata, ‘ahí está, ustedes denle...’, se requiere inversión y tiempo”.
Ponciano narra que antes de llegar aquí estuvieron practicando en el desperdiciado Parque Solidaridad, pero que les cerraron el campo, se fueron luego al Ecológico El Paraíso, pero tuvieron que salir debido a una supuesta remodelación.
“Y así hemos andado de campo en campo”.
EMPARRILLADOS SIN APOYOS
Igual realidad enfrentan los 14 equipos que conforman la Asociación de Futbol Americano Infantil Saltillo, (AFAIS), una organización que por 53 años ha sido semillero de grandes jugadores.
“Como apoyo, te soy sincera, falta mucho apoyo, estamos mal, estamos mal, en cuanto a infraestructura deportiva, en el futbol americano infantil, estamos mal”, taclea Elizabeth García Domínguez, la primera mujer en ocupar la presidencia de esta institución en cinco décadas.
Dice que a excepción de dos equipos, Águilas de Saltillo y Bóxer, que cuentan con un comodato en algún campo de la ciudad, todos los demás buscan dónde entrenar.
“Y vamos y entrenamos en campos de tierra, de piedra y en algunas ocasiones, si bien les va, están trabajando bajo un convenio con el municipio y entrenan en el Biblioparque.
“Pieles Rojas entrenan en el parque hundido, en Fundadores. El problema es el alumbrado, tienes que ver la manera de tener luz o entrenar antes de que caiga la noche, y que no venga la lluvia porque se hace una laguna y suspendes el entrenamiento, y en la semana tienes juego”.
El resto de los equipos practican en predios particulares que un particular les presta, por tiempo indefinido.
“Pero tú tienes que trabajarle para poner baños, alumbrado, para llevar una máquina, para levantar o quitar piedra ¿A qué te enfrentas?, a unas malas condiciones en la práctica de este deporte en las categorías infantiles.
“Son espacios que nos prestan, no tenemos el apoyo como lo tiene la vecina ciudad de Monterrey, donde todos los equipos tienen su propio campo porque ahí le entra la industria, los particulares, los empresarios y el mismo gobierno y aquí no lo tenemos”.
García Domínguez destaca que año con año los presidentes de los equipos trabajan para mejorar las condiciones de sus campos, pero nunca es suficiente.
“Todos los días de entrenamiento hay algo, cuando no van y te dejan basura, van y te grafitean, van y te dejan escombro y eso impide el desarrollo de los niños. Entonces si tú me preguntas en qué condiciones se encuentran nuestros campos, te puedo decir que del uno al 10 estamos en el seis. Nuestros niños son buenos jugadores aun y con todas las carencias y con todo lo que traemos arrastrando tenemos mucho talento”.
Lo que hace falta, insiste Elizabeth García, es, primero, que las autoridades conozcan el trabajo real de los equipos y, segundo, haya un acercamiento con cada uno de ellos.
“Que bajen a los campos de entrenamiento, que atiendan las peticiones. Que nuestras autoridades volteen a vernos como debe de ser, no lo superficial. Nosotros como liga no pedimos que nos los regalen, podemos gestionar mitad y mitad”.
La presidenta de AFAIS habla de la relevancia de esta liga cincuentenaria.
“Aquí se forman niños que el día de mañana son muchachos preparatorianos o futuros profesionistas, que buscan jugar futbol americano dentro de sus prepas y facultades”.
Cada año esta liga aglutina en sus equipos a un promedio de cinco mil pequeños y sus familias.
“Traemos una muy buena población, atendida en el deporte, evitando que anden ahí en las esquinas. Esa ha sido siempre la filosofía del futbol americano infantil, hacer buenos ciudadanos, impulsando a que sigan estudiando, a que crezcan con valores, a que compitan. Hay muchos profesionistas que pasaron por las filas de AFAIS”.
DEPORTE VS ESPECULACIÓN INMOBILIARIA
Francisco Javier Briseño, maestro de educación física y director técnico profesional de futbol, revela que como el de la Liga La Aurora, abundan ejemplos.
“Así, los campos han ido desapareciendo, los deshabilitan o los desaparecen”.
En algunos casos como efecto de la especulación inmobiliaria, otros, por malas decisiones de las autoridades.
“Con el correr de los años uno se va dando cuenta de que las inmobiliarias utilizan el deporte para darle vida a ciertos terrenos, ya muy lejanos de la ciudad. La gente empieza a ir, empieza a ir, y ya que hay mucha gente, que habilitan rutas, ahora sí ya... fuera campos y a construir casas”, patea Briseño.
Recuerda el caso de Los América, alrededor de cinco campos de futbol sobre los que más tarde se construyó el complejo comercial Sendero Patio.
Y de unos campos en “La Maquinita” donde el gobierno edificó la Escuela Normal de Educación Física, (ENEF), que al final cambió de lugar para levantarse en otros campos de futbol que pertenecían a la Ciudad Deportiva.
“Fueron y quitaron el único campo que estaba muy bonito para amateur, El Rectángulo y ahí hicieron la actual ENEF”.
En la Saltillo 2000 había otros campos deportivos, ahora hay casas, glorietas, bulevares, asfalto.
“Año con año en vez de agregar más campos deportivos nos los están quitando”, dice Briseño.
Y cabecea una propuesta para el nuevo Congreso:
“Que los diputados legislen para que ningún gobernador o presidente municipal quite esas áreas. Antes podíamos jugar en las calles, no había tanto tráfico, pero ahorita se necesitan espacios”.
NI PARA LAS VENDAS
Los lugares públicos dignos y bien equipados para la práctica de disciplinas como el pugilismo, también escasean.
“Hay muy pocos, son muy pocos los lugares donde se puede realizar esta actividad deportiva. En cuestión de espacios públicos sí están un poquito deterioradas algunas áreas. Por ejemplo, no hay un espacio que tú digas es apto para ejercer esta disciplina y tener una gran capacidad de alumnos”, tira Orlando Palacios, boxeador profesional y entrenador.
Aunque Saltillo, asegura, es potencia mundial en este deporte y existe talento local.
“Aquí los apoyos es lo que más se necesita, desde una beca deportiva para los alumnos, que muchos carecen de pagarse incluso sus vendas, guantes, el equipo deportivo. Yo a mis muchachos diario les presto el equipo”.
Y ni pensar en un gimnasio techado y acondicionado al 100 por ciento para los entrenamientos.
Orlando es el entrenador de un gimnasio privado donde niños y adolescentes de colonias populares vienen para tirar guante gratuitamente, bajo el auspicio del programa federal “Boxeando por la paz” impulsado desde la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Aquí canalizan todas sus energías y eliminan el ocio de estar en un sistema conflictivo, tanto en las calles, tanto verlo en el dispositivo, celular, tablet, laptop, donde sea, que hoy en día en cualquier red social le sale un video de todo, menos de algo positivo”.
MENOS DEPORTE, MÁS DROGAS...
SEMANARIO ha publicado en reiteradas ocasiones las estadísticas del Centro de Integración Juvenil que hablan sobre atenciones a niños de hasta de 10 años, ya consumidores de cristal y otras sustancias peligrosas, como mariguana, tabaco y alcohol.
En este sentido las autoridades, coinciden los entrevistados, deben reconsiderar las ventajas que representa, sobre todo para la población infantil y juvenil, el acondicionamiento físico y la práctica del deporte.
“El deporte es muy importante para los jóvenes, para sacarlos ahorita de las drogas, de los problemas de salud mental, distraerlos, evitar suicidios, gente que tome una mala decisión y eso debe ser eliminado con el deporte.
“Una persona que está ocupada, que tiene la mente ocupada, que tiene un equipo, esa es la importancia del deporte, te ayuda a salir adelante. El deporte es la mejor arma para combatir la drogadicción. Desgraciadamente no se le ha dado el apoyo”, previene Heberto Piedra.
INICIATIVAS CIUDADANAS
Rodrigo Barba, gestor deportivo con 24 años de trayectoria en el impulso del futbol, boxeo y lucha libre en olimpiadas y juegos nacionales, expone que ante la falta de espacios en la ciudad para el deporte de espectáculos y de recreación, él y un equipo de inversionistas privados se han visto en la necesidad de llevar más allá sus sueños y hacer lo que ahora es el Auditorio Saltillo, como recinto para la presentación de funciones de box, de lucha libre y básquetbol.
“Esto ya es producciones masivas de televisión, deja de ser un tema de barrio para ser algo con alcances más extraordinarios. Tenemos eventos deportivos que televisamos y llegamos a millones de hogares a nivel nacional”.
Además de que es un lugar con protección climatológica, pues está techado, tiene baños y vestidores dignos, y aunque es particular, dice, los propietarios lo ponen siempre a disposición del gobierno y de la gente que lo necesite.
“Es que para mí era un problema ver dónde hacía mis funciones de box, de lucha, mis torneos de futbol, por eso generamos estas iniciativas.
“Hemos crecido con el hambre y can la necesidad de que Saltillo tenga instalaciones dignas, tan es así que nosotros en el Auditorio Saltillo estamos haciendo nuestras propias instalaciones, para no batallar”.
Esto con miras a que la gente sepa que no todo es responsabilidad del gobierno, puntualiza.
“Que también la iniciativa privada tiene que poner de su parte y en conjunto hacer que todo se logre, porque si no las cosas no van a pasar”.
En cuanto al deporte recreativo profesional y semiprofesional, apunta que mientras crece la cantidad de niños y jóvenes adeptos a practicar alguna disciplina, así como de promotores deportivos, el número de parques, campos y estadios se mantiene igual.
“Sí hay una carencia de espacios no porque no existen, no crecen los espacios. Hay espacios que cuentan con lo mínimo indispensable para llevar a cabo entrenamientos y partidos en Saltillo, pero definitivamente sí falta.
“Sí hay un tema de carencia de espacios, pero quiero aclarar, cada vez es más la gente que procuramos hacer un deporte y hacer que todo nuestro entorno practique un deporte. Resumen, sí hay espacios, pero para la demanda de la sociedad que tiene que hacer ejercicio no son suficientes”.
Anuncia que recientemente se colocó al lado del Auditorio Saltillo una carpa de circo, que se está habilitando como arena de box y de lucha y donde se proyecta instalar una escuela avalada por el Consejo Mundial de Lucha Libre.
“Tenemos un proyecto para el oriente, para que los niños de ocho, nueve, 10 años, todos los que puedan llegar, mediante la lucha y el box salgan adelante.
“Es un sueño para los chavos que ya pueden llegar a un lugar grande, que si te esfuerzas, si peleas y entrenas con nosotros, puedes llegar a eventos como box de Televisa o box Azteca, que si haces lucha con nosotros puedes llegar a la Arena México y al Consejo Mundial de Lucha Libre”, remata.
