El 70% de las jóvenes muestran insatisfacción con su imagen corporal. Foto: Archivo
El Universal
La especialista Olga Bustos dijo que 10% de quienes incurren en alguno de esos desórdenes nutritivos puede fallecer, y 30% tiene riesgo de padecer problemas serios de riñones, hígado o del tracto digestivo
CIUDAD DE MÉXICO.- Las personas que hacen algún tipo de dieta restrictiva tienen 18 veces más probabilidades de caer en trastornos de conducta alimentaria (TCA) , como bulimia o anorexia, revelaron investigaciones realizadas en la Facultad de Psicología de la UNAM.

La especialista Olga Bustos Romero añadió que 10% de quienes incurren en alguno de esos desórdenes nutritivos puede fallecer, y 30% tiene riesgo de padecer problemas serios de riñones, hígado o del tracto digestivo.

Expuso que se aplicó una encuesta a mil 400 mujeres adolescentes que cursan el nivel medio superior (preparatorias públicas y privadas) para conocer el impacto y contribución de la publicidad en la insatisfacción con la imagen corporal.

Se encontró que existe una correlación importante entre esa falta de satisfacción y la identificación con modelos publicitarios que promueven el "culto a la hiperdelgadez", lo que convierte a las adolescentes en una población vulnerable, o de riesgo, para incurrir en TCA, dijo en un comunicado.

"Es terrible observar cómo la imagen corporal se vuelve un mandato social, con repercusiones en la autoestima y salud de las mujeres", indicó la especialista en género y medios de comunicación de la Facultad de Psicología.

La encuesta arrojó que 70% de las jóvenes muestran insatisfacción con su imagen corporal, y si bien esto constituye un problema multifactorial, una explicación convincente se puede encontrar en la perspectiva de género, considerando que desde el nacimiento se instaura esa construcción sociocultural.

Ello deriva en la asignación de características, cualidades y atributos diferenciados para ellas, como lo femenino, que incluye la ternura, lo maternal, la dependencia, pero también la seducción y coquetería, entre otras, y para ellos, lo masculino, que abarca la autonomía, agresividad, asertividad, control y poder.

En ese sentido, abundó la psicóloga social, uno de los pilares fundamentales del estereotipo femenino indica que ellas serán valoradas (sobre todo por los varones) por el cuerpo y la belleza, que explota la publicidad para vender más productos, presentando modelos basados en el culto a la delgadez como un ideal.