Madrid, España.- Las familias que cuentan con grandes fortunas consideran una "mala idea" dejar a sus hijos grandes sumas de dinero en herencia, según un estudio de Barclays Wealth, que añade que sólo 1 de cada 10 fortunas llega a la tercera generación.
El estudio, que se basa en una encuesta a 790 personas con patrimonios de más de un millón de dólares en activos que proceden de Canadá, Emiratos Arabes, España, EU, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Singapur, Sudáfrica y Suiza, examina cómo las grandes fortunas mantienen e incrementan su riqueza y su actitud ante el riesgo.

Según el informe, publicado hoy por la gestora de patrimonios del Grupo Barclays, los ricos prefieren que sus hijos sean capaces de conseguir su propio éxito y construir su propio legado, y aquellos que han heredado su fortuna son a su vez menos proclives a dejar grandes sumas de dinero a su descendencia que aquellos que han construido su riqueza.

Además, los padres quieren que sus hijos compartan su prosperidad, pero necesitan educarlos y prepararlos para la responsabilidad emocional y financiera que conlleva una gran fortuna o un gran negocio familiar.

Entre otras conclusiones, destaca que los británicos y españoles son los menos dadas a correr riesgos para generar riqueza y que las familias españolas con grandes patrimonios consideran que haber recibido una buena educación fue la clave para generar la riqueza de la que disfrutan.

Los empresarios con más éxito están más dispuestos a correr riesgos financieros en sus negocios que en sus inversiones personales, según el informe, que añade que los grandes patrimonios arriesgan más durante la fase de creación de riqueza que cuando ésta se consolida.

El informe muestra que existen diferencias en la actitud hacia el riesgo entre los empresarios con nuevas fortunas y las familias que han ido pasando su riqueza a través de varias generaciones.

Así, la gente más acostumbrada a la riqueza entiende mejor los diferentes movimientos del mercado financiero, mientras que las nuevas fortunas prefieren invertir en productos que no están ligados a éstos.

La actitud ante el riesgo también varía entre los países desarrollados y en vías de desarrollo, de forma que en los primeros se confía menos en el riesgo para crear riqueza.

Del estudio se desprende también que muchos inversores desconocen los productos financieros disponibles en el mercado, aunque todos afirman conocer las ventajas y la importancia de la diversificación en sus carteras de inversión.

De esos productos, los menos conocidos entre las grandes fortunas son los bonos mientras que el más popular es la inversión inmobiliaria, aunque las acciones son el producto "estrella" para los ricos.

El informe añade que el 82 por ciento de los encuestados dijo que su motivación principal para proteger y generar riqueza es tener seguridad financiera cara a la jubilación, seguido de una mejor calidad de vida (78 por ciento) y la capacidad de disfrutar de los lujos de la vida (66 por ciento).

En último lugar se sitúa la capacidad de poder comprar más de una propiedad (36 por ciento), seguido de búsqueda de estatus social (45 por ciento) y la filantropía (47 por ciento).