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Kobe, Japón.- México propondrá al Grupo de los Ocho países más desarrollados del mundo (G-8) la creación del llamado 'Fondo Verde' con 10 mil millones de dólares destinados a mitigar el cambio climático.
Esa será la principal aportación de México durante la reunión sobre el tema que comenzó este sábado en la ciudad japonesa de Kobe con la asistencia de delegaciones de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia.

Al encuentro de tres días acuden también delegaciones del Grupo de los Cinco (G-5), integrado por los países emergentes México, China, India, Sudáfrica y Brasil, para sumarse al esfuerzo por encontrar soluciones al cambio climático y frenar las emisiones contaminantes.

México está representado por su Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, quien presentará durante el evento un ambicioso proyecto para crear el 'Fondo Verde'.

Los 10 mil millones de dólares serían reunidos entre aportaciones de la comunidad internacional y estarán destinados a mitigar el cambio climático, así como a buscar medidas para adaptarse a esta nueva tendencia, explicaron integrantes de la delegación mexicana.

También se prevé que México abogue por una mayor transferencia de tecnología de los países más avanzados con el objetivo de que las naciones en desarrollo altamente contaminantes reduzcan sus emisiones sin por ello perjudicar a sus economías.

Otro mexicano, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Angel Gurría, también participa en la cita.

La reunión en Kobe, que finalizará el próximo lunes, tiene el objetivo de acercar posturas sobre la lucha contra el cambio climático, antes de la cumbre del G-8 y el G-5 que se celebrará en la localidad japonesa de Hokkaido en julio próximo.

El gobierno japonés, muy involucrado en todo lo referente a la lucha contra el deterioro del medio ambiente, espera también que la reunión sirva para encontrar un nuevo marco de referencia cuando expire el Protocolo de Kyoto, en 2012.

Tokio se comprometió, al igual que la Unión Europea, a reducir sus emisiones contaminantes entre un 60 y un 80 por ciento para 2050.

La voluntad del G-8 es lograr un acuerdo global, que también implique a las economías emergentes, como China e India, cuyas industrias son muy contaminantes por el uso del carbón y por la baja eficiencia energética.

Estados Unidos -el único país industrializado que no suscribió el Protocolo de Kyoto- sigue mostrándose opuesto a cualquier establecimiento vinculante de cuotas.

Pero sí aceptó, junto con Japón, crear un 'fondo de tecnología limpia' para avanzar en las técnicas más respetuosas con el medio ambiente, con el objetivo de reducir las emisiones.

Según fuentes japonesas, Estados Unidos quiere que el fondo sea creado con aportaciones globales, dado su elevado monto.