La estrella del pop estadounidense Prince llenó de música y baile las pasarelas londinenses, al abrir sorpresivamente el esperado desfile del creador británico Mathew Williamson, que regresó a Londres tras una ausencia de cinco años.
Londres.- Los asistentes al desfile de la colección primavera-verano 2006 deWilliamson olvidaron incluso la espera de casi una hora frente a unainmensa carpa blanca levantada en Belgravia, uno de los barrios chicsde Londres, al ver que el pequeño cantante, que estaba sentadotranquilamente en la primera fila, se levantó a cantar, con elmicrófono en la mano.

La sala se llenó de aplausos, y editoras de moda y algunas de lascelebridades que asistían al desfile, como la supermodelo ErinO'Connor, empezaron a moverse al ritmo de Prince y a telefonear en suscelulares para contar la aparición del cantante, que vestía sutradicional sombrero negro y calzaba talones altos.

Antes, dos chicas, que el público pensaba que eran modelos, habíancalentado la sala, bailando con frenesí en la pasarela, acompañadas devarios músicos del grupo del cantante de 49 años, que acaba de lanzarun nuevo disco titulado "Planet Earth".

El desfile de Williamson -lleno de color, con vestidos veraniegosfabricados en seda, algodón y chiffón- fue también recibido conaplausos. El público -que empieza a dar señales de fatiga, tras haberasistido a unos 40 desfiles desde que abrió el sábado la semana de lamoda, que clausura hoy jueves- salió a la calle con nueva energía, comosi saliera de un concierto.