"La llamada", se estrena hoy en México y es un canto al respeto a las diferencias. Foto Internet
El reparto, encabezado por Natasha Dupeyron, Tessa Ia, Alexis de Anda y Laura Zapata.
México, D.F. .- Musical 'underground' con un espíritu Walt Disney, mezclado con canciones de Whitney Houston, con mucho reggaeton y canciones de misa" es la definición imposible que aportan los creadores de "La llamada", obra que se estrena hoy en México y que es un canto al respeto a las diferencias.

Por primera vez se presenta en Latinoamérica este musical español, una "explosión de confeti" ambientada en un campamento de verano cristiano, como dice en una entrevista con dpa Javier Ambrossi, que comparte autoría y dirección de la pieza con Javier Calvo, ambos madrileños.

La historia, que acoge el Teatro López Tarso de la capital mexicana, comienza cuando la protagonista, una adolescente cuyo sueño es ser estrella de "reggaeton", empieza a replantearse su vida al recibir visitas de Dios, que en la obra es fan de Whitney Houston y se presenta cantando el popular "I Will Always Love You".

"Hemos intentado hacer un cuento, una epopeya, un viaje del héroe muy clásico, de cómo una chica siente algo más de lo que esperaba e intenta luchar para comprender qué es lo que pasa con ella", afirma Ambrossi.

La búsqueda de la identidad del personaje, frecuente en las películas Disney "con las que hemos crecido", trae de la mano un mensaje de "respeto y libertad sobre las creencias de cada uno", aderezado con un punto "macarra e irreverente".

El reparto, encabezado por Natasha Dupeyron, Tessa Ia, Alexis de Anda y Laura Zapata, es un ejemplo más, defiende el director, de la diversidad por la que aboga el espectáculo. "Todos somos diferentes", afirma.

Como diferentes son también los géneros musicales de la partitura, compuesta por tres canciones originales y versiones de temas, dentro de las cuales Whitney Houston mantiene un lugar privilegiado.

"Es un pilar fundamental. Siempre fui fan de ella y a la hora de pensar el espectáculo fue la primera idea", señala Ambrossi, que añade que el musical es una suerte de homenaje a la diva del pop, que murió en 2012 poco antes de que Calvo y él comenzaran a trabajar en la obra.

El musical llega a México después de dos años y medio triunfando en la cartelera teatral madrileña, un fenómeno que sus creadores atribuyen al "boca-oreja" y al "potente" mensaje que se queda en la mente de los espectadores cuando abandonan la sala.

Han sido meses de trabajo "constante", tanto que Ambrossi reconoce que aún no se han parado a pensar en cómo han llegado hasta donde están, y más cuando empezaron sin "absolutamente nada".

Porque "La llamada" ha sido reconocida en su país por el público, que ha llenado las salas, y por la crítica, pero empezó en el "hall" del Teatro Lara de Madrid, con algunas sillas plegables y camas de segunda mano para la escenografía.

Ahora cuentan con grupos de seguidores que hasta acuñaron su propio nombre, los "llamaders", y tienen claro que todo lo que han conseguido lo han hecho gracias a los espectadores.

Para el estreno en México, la obra se ha "regionalizado" con el fin de acercarse al público, ya que, por ejemplo, la acción se desarrolla en un campamento de San Luis Potosí, en el centro del país.

Aunque la trama se mantiene inalterada, los creadores preparan una sorpresa para el público mexicano: una conocida canción de un grupo nacional -cuyo nombre no quieren desvelar- que aparecerá en escena haciendo que la gente se "enamore de cosas que se le habían olvidado".

Algo que ocurrirá también con el resto del libreto, que entre "despertares sexuales, pérdidas de fe, gente que ve a Dios y gente que no lo ve" evocará en cierta forma a "las películas de los años 90 con Whoopi Goldberg", opina el autor.

Y si bien hay espectadores que llegan al teatro teniendo una idea preconcebida del musical, se van con sus esquemas rotos y "conectando" con la moraleja que ofrece la obra. "Hasta que no lo vayan a ver, no lo van a entender", concluye Ambrossi.

Sitio del musical "La llamada: http://dpaq.de/nYTJV