México, D.F. .- El veterano actor Damián Alcázar ("La ley de Herodes"), considerado como uno de los rostros más populares del cine latinoamericano con temática social, afirmó hoy que el séptimo arte de su país es quizás el que peor paga a los actores.
"No me quejo de lo que gano en México, hago el cine que quiero", dijo el actor en entrevista con Efe durante la promoción de "Prince Caspian", segunda parte de la saga fantástica "Chronicles of Narnia", su primera incursión en una súper producción de Hollywood y en los géneros fantástico y de aventuras.

Alcázar situó lo que se gana por un protagonista en México en una película de perfil medio entre los 150.000 y los 180.000 pesos (de 14.300 a 17.190 dólares, aproximadamente).

El actor, ganador de siete premios Ariel (equivalente mexicano del Oscar), afirmó que el dato sorprende a actores extranjeros que trabajan con él en coproducciones.

"Pero no estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por dinero", apuntó, para reconocer que hay intérpretes que gozan de mayor salario en el cine más comercial que se hace en su país.

El actor desmintió que sus honorarios por "Prince Caspian" sean mayores que lo ganado en toda su carrera, como publicaba un diario mexicano, pero sí afirmó que es el equivalente a "4 o 5 películas".

Alcázar, que da vida al pérfido Lord Sopespian, disfrutó de los seis meses que estuvo en Praga para el rodaje de la producción, ya que tuvo tiempo libre para tomarse unas vacaciones y visitar lugares como los canales de Venecia.

"Tenía muchos prejuicios sobre este tipo de productos de gran presupuesto y efectos especiales", reveló.

Esa impresión se borró cuando llegó al rodaje, en el que participaban dos mil personas y a veces tenía cinco cámaras pendientes de su escena, lo que le llevó a advertir la complejidad.

Aceptó el papel porque le apetecía probar el género de aventuras y fantasía y porque le había gustado la labor de su realizador en la taquillera "Shrek 3".

El actor mexicano fue elegido directamente para el papel, sin "tocar puertas en ningún lado", lo que le llenó de orgullo.

El reparto multinacional de la película, en la que también participan la española Alicia Borrachero y los italianos Sergio Castellito y Pierfrancesco Favino, responde al "toque mediterráneo" que quería el director, Andrew Adamson, y en parte a la mercadotecnia, dijo el intérprete.

La inclusión de actores populares de diversas nacionalidades en las películas de gran presupuesto es una estrategia de mercado empleada por los estudios de Hollywood en ocasiones, para impulsar la taquilla en determinados países.

"La verdadera globalización es esa, que personas de todas las latitudes seamos capaces de hacer cualquier papel", apuntó Alcázar.

"Prince Caspian" sigue a "The lion, the witch and the wardrobe en la saga "Chronicles of Narnia", basada en los libros de C.S. Lewis (1898-1963) sobre las aventuras de varios niños que descubren un portal a un mundo fantástico en cuyo futuro serán determinantes.

Alcázar tuvo un recuerdo grato para sus escenas a caballo y para sus instructores españoles, y desveló que había establecida buena química con el realizador, con quien le gustaría trabajar nuevamente.

El actor tiene entre manos varios proyectos en Latinoamérica, algunos de ellos trabajos por estrenar y otros por comenzar su rodaje.

Tras recordarle su emblemático papel protagonista como Juan Vargas en "La ley de Herodes" (1994), una corrosiva sátira sobre la corrupción en la política mexicana que originó gran escándalo en su país, Alcázar sonrió.

"Todavía estará vigente mucho tiempo", opinó.