Ericka Montaño Garfias /LA JORNADA
México, D.F. .- Más que pura anarquía. Puro Woody Allen, irreverente, divertido, con personajes sometidos a situaciones surrealistas o hiperrealistas, que la diferencia entre los conceptos es sutil pero existe, con nombres loquísimos, generalmente hombres.
La cosa se vuelve más divertida porque es casi imposible dejar de imaginar a esos personajes con la piel y los ojitos de ratón del cineasta, dramaturgo y músico.

Es él (o quizá no) quien practica la levitación y después no puede descender. El niño que va a un campamento donde les enseñan los rudimentos del cine y su película se convierte en un éxito, quien decide que no desea comprar un traje súpermoderno de cachemira con cables conductores microscópicos capaces de cargar la batería del teléfono celular, o el doble de un actor famosísimo que termina secuestrado y con la amenaza de verse convertido en picadillo, el doble, no el actor famoso.

Es también el escritor que se alquila para "novelar" una película de éxito, es decir primero es la película y después la novela, labor para la que también se prestan los premios Nobel de Literatura -aquí aparece Gabriel García Márquez como uno de los personajes secundarios-, o aquel detective privado que debe participar en una subasta para pujar por una trufa, esa delicia por la que pelean los grandes chefs, y que logra adquirir por la módica cantidad de 12 millones de dólares y todo para agradar a su cliente, una mujer de pelo rubio, labios como almohadas y "dirigibles idénticos que tensaban la blusa de seda hasta el límite de su resistencia".

Son minipelículas, o relatos breves, que mueven a la risa y representan su regreso al cuento humorístico después de 25 años. Ya se han convertido en libros los guiones de sus películas, como Todo lo que usted quiso siempre saber sobre el sexo, y sus obras de teatro, así como otros relatos en Cuentos sin plumas.

Título: Pura anarquía

Autor: Woody Allen

Traducción: Carlos Milla Soler

Editorial: Tusquets

Número de páginas: 187

Precio de lista: 220 pesos