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Sindicatos oficiales e independientes se pronunciaron contra la pretensión de incrementar en 5.5 por ciento el precio de la gasolina y el diésel, pues consideran que tendría repercusiones inflacionarias en la economía, sobre todo en alimentos de consumo básico.
México.- La CROC, CTM y UNT coincidieron en que ese incremento a los combustibles sería un golpe para el bolsillo de la clase trabajadora, además de que pondría en riesgo el control de las variables macroeconómicas.

Ante ese panorama, el presidente de la CROC, Isaías González Cuevas, pidió a los legisladores recapacitar sobre el tema, pues de aprobarse la medida "no sería otra cosa que un IVA disfrazado", que derivaría en una cascada de aumentos en perjuicio de la clase trabajadora.

Además, destacó que rechazan el alza a los combustibles porque que contraviene el Artículo 31, párrafo IV de la Constitución e incluso la iniciativa de Reforma Fiscal, en la cual no estaba previsto ese ajuste.

El líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) llamó al sector a buscar la unidad, intercambiar impresiones de inmediato y a tomar medidas ante una situación como la que puede presentarse si los legisladores aprueban el impuesto adicional de 5.5 por ciento.

Recordó que la CROC hizo una propuesta para aplicar una Reforma Hacendaria integral, progresiva, y en la cual paguen más los que tienen más ingresos, y que el Impuesto Sobre la Renta (ISR) cumpla también con lo establecido por la Constitución.

"Lo que queremos es que se aplique la Contribución Empresarial a Tasa Unica (CETU). En su redacción original, porque a través del ISR hay mucha evasión fiscal", dijo.

En tanto, el vocero de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Patricio Flores Sandoval, manifestó el rechazso de la bancada obrera en la Cámara de Diputados a dicho aumento.

El diputado priista señaló que los trabajadores, en especial los cautivos, son quienes terminarán pagando ese impuesto, por ello la bancada obrera integrada por la CTM, la CROC, así como los sindicatos Petrolero y de Electricistas, entre otros, se oponen a la propuesta.

Explicó que debido a que en México la distribución de productos se transportan por carretera, el aumento a los combustibles citados provocaría una espiral inflacionaria que se reflejará en los precios de los alimentos.

El presidente colegiado de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), Francisco Hernández Juárez, consideró que de aprobarse el incremento a gasolina y diésel aumentaría la inflación, se afectaría el nivel de vida de los mexicanos y se pondría en riesgo el control de las variables macroeconómicas.