El Universal
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, recordó que el asunto ya se abordó en la conversación que Barack Obama y el presidente Calderón sostuvieron en Washington, antes de la investidura del mandatario estadounidense
Washington.- La situación en la frontera de Estados Unidos con México, donde se ha disparado la violencia generada por el narcotráfico, "sigue siendo una preocupación" para el gobierno estadounidense, afirmó la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nombró hoy al jefe de policía de la ciudad de Seattle, Gil Kerlikowske, como el coordinador de la política antidroga de la Casa Blanca, un cargo que cobra gran importancia ante la situación en el vecino sur.

No obstante, a diferencia de lo que ocurría durante el mandato del presidente anterior, George W. Bush, Kerlikowske no estará incluido en el gabinete.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, aseguró que el nuevo coordinador contará, pese a no formar parte del Gabinete, con un "completo acceso" al presidente estadounidense.

La situación en la frontera mexicana "sigue siendo una preocupación de esta Administración", indicó Gibbs, quien recordó que el asunto ya se abordó en la conversación que Obama y el presidente mexicano, Felipe Calderón, sostuvieron en Washington antes de la investidura del mandatario estadounidense.Obama, aseguró Gibbs, siente
"respeto y admiración" por el presidente mexicano "por enfrentarse a los carteles de la droga".

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el almirante Mike Mullen, visitó recientemente México y a su regreso habló con Obama para actualizarle sobre la seriedad de la situación, agregó Gibbs.
Durante su estancia en el país vecino, Mullen indicó que comparte "la seria preocupación que les causa el crimen organizado y el narcotráfico, y apreció sus vigorosos esfuerzos por mejorar la seguridad".

La ola de violencia que afecta a México desde hace tres años a causa de la guerra desatada por los barones de la droga se ha cobrado en ese periodo cerca de 10 mil vidas.

El presidente mexicano dijo la semana pasada que si Estados Unidos no fuera el mayor mercado de drogas en el mundo su país no tendría varios de los problemas que enfrenta, como el comercio ilegal de armas.