Eva Díaz Moreno/Excélsior
Para la actriz representa un reto el mostrar más piel de lo acostumbrado, pues aunque en tramas como Las tontas no van al cielo se dejó ver en ropa interior, en esta telenovela ha mostrado su anatomía y demostró que los tres kilos y medio que ha subiso, hacen que luzca muy guapa según la opinión de los caballeros que ven la historia.
México, D.F..- El romance y la pasión que se transmite en la telenovela Sortilegio ha hecho que el público esté más pendiente de lo que sucede con sus protagonistas María José (Jacqueline Bracamontes) y Alex (William Levy), quienes hacen soñar a los televidentes cada noche.

Para la actriz representa un reto el mostrar más piel de lo acostumbrado, pues aunque en tramas como Las tontas no van al cielo se dejó ver en ropa interior, en esta telenovela ha mostrado su anatomía y demostró que los tres kilos y medio que ha subiso, hacen que luzca muy guapa según la opinión de los caballeros que ven la historia.

Por otro lado, el gremio femenino está muy agradecido con la productora Carla Estrada, que ha encontrado los momentos claves para mostrar el atlético cuerpo de su protagonista, William Levy.

Y si a esto se agregan escenarios espectaculares como la playa de Celestún, donde el mar es el marco ideal para el amor, el resultado es una secuencia de romanticismo y sensualidad.

El poblado se envolvió en un ambiente de fiesta cuando llegaron los ocho camiones que conforman la unidad móvil que participa en las locaciones de Sortilegio.

Para grabar estas escenas se requirió que se trasladara un equipo de 100 personas entre staff técnico y servicios como maquillaje, peinado y vestuario.

La jornada comenzó a las 16:00 y se termino poco después de las 19:00. Se requirieron dos cámaras, un dolly (riel donde se monta un carrito que tiene una cámara y hace el movimiento más sutil) y una planta de luz.

El pueblo entero fue testigo de estas escenas y los actores, pese a que eran secuencias sumamente románticas y hasta sensuales, no tuvieron ningún inconveniente en que las presenciaran.

Los detalles de la ambientación corrieron por cuenta de la productora que armó el corazón con piedras de mar y puso todo lo necesario para que en pantalla se transmitiera mucho amor.

Como complemento a esta escenas, que se transmitieron esta semana, se grabó una secuencia en una alberca del hotel donde se hospedó la producción.

En esta grabación se hicieron las tomas bajo el agua, con una cámara especial, para apreciar el contacto físico entre los personajes centrales de la trama.