Antonio Santos / Vanguardia Enviado
Monterrey, N.L.- Además del gran éxito que representó, con una entrada de poco más de un tercio en la Monumental Lorenzo Garza de Monterrey, la corrida de la tarde de ayer arrojó un saldo taurino de seis orejas y un rabo.
Los máximos trofeos -dos orejas y rabo- se los echó a la espuerta el torero queretano Oscar Sanromán, quien tras una pulcra y artística faena sobresalió en la novena corrida a Beneficio del Hospital Universitario, de Monterrey.

Sanromán cosechó lo mejor de la templada tarde en la que el diestro de Guadalupe, Eloy Cavazos, cortó dos auriculares.

Inspirado, el torero de Querétaro se recreó ante las nobles embestidas de "Visionario", uno de los varios buenos toros de Fernando de la Mora lidiados ayer, incluso le ejecutó en dos ocasiones la "romanticina", un pase de muleta de su invención que prodigó ante el contento general.

El "Pequeño Gigante" se adjudicó dos apéndices tras una faena aseada, cortita, pero efectiva, congruente con su esencia torera que siempre le ha caracterizado. Sólo que con la espada señaló un pinchazo para luego dejar una entera.

Los toreros locales, Enrique Garza y Alberto Galindo "El Geno", cortaron oreja por cabeza tras derrochar voluntad y ganas de agradar.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate falló con los aceros y escuchó aplausos, mientras que Juan Antonio Adame traía la espada desafilada y perdió la posibilidad de ser premiado.