ISSSTE. Los vecinos se quejaron por el cierre de puesto periférico de atención médica. / ORLANDO SIFUENTES
Afirman que son unos 300 derechohabientes los afectados

Vecinos de la zona sur de la ciudad se quejaron por el cierre del puesto periférico de atención médica del ISSSTE ubicado en la colonia Chapultepec. Comentan que desde hace más de un mes les ha sido negado el servicio de atención básica, y la unidad permanece sin luz, ni doctores en servicio.

El puesto está ubicado en la calle Alfonso Reyes entre Torres Bodet y Lope de Vega. 

Francisco Javier Galindo acudió el pasado 1 de agosto a un chequeo rutinario que le practicaba el médico de la unidad, pero la respuesta no fue favorable. El personal de seguridad que resguarda el centro de atención le comentó que la unidad había sido cerrada por cuestiones presupuestales del servicio médico federal y que los enfermos serían canalizados a la clínica del ISSSTE ubicada en la calle Murguía del centro de la ciudad. 

Francisco, de 73 años, sufre de hipertensión. Ese día tenía agendada una cita, y fue hasta ese momento que se dio cuenta que la unidad estaba cerrada. Comentó que no les notificaron con anterioridad. Posterior a esto decidió automedicarse con recetas anteriores. 

Para nosotros es más fácil acudir a esta clínica. La gente viene en silla de ruedas y muletas’’
Francisco Javier Galindo, derechohabiente.

Palmira Cacho, maestra derechohabiente y vecina de la zona, comenta que han interpuesto quejas con los delegados y no han tenido respuesta. ‘’Nos dicen que mandemos algo por escrito y nunca nos responden. Los vecinos hemos pintado y tapado los hoyos que había adentro por donde se metían las ratas y de repente cerraron’’.

También comenta que se han organizado juntas y consejos a los que han acudido más de 300 personas, en su mayoría de la tercera edad que sufren de hipertensión y diabetes. ‘’El día de hoy (ayer) vinieron a checarse alrededor de 20 personas y a todas las regresaron’’.

El día de ayer Alfredo Galindo regresó al lugar y comentó al guardia que a partir del cierre ha tenido que comprar el medicamento en farmacias particulares, mismo que anteriormente le brindaban de manera gratuita en el puesto. ‘’Me contestaron que hay medicamento, pero no hay quien lo recete’’.

La unidad hasta ahora permanece cerrada, a oscuras y sin el medidor de luz que les han quitado por falta de pago.

A pesar de que los vecinos han interpuesto en varias ocasiones la queja, Marisela Alfaro, directora de Comunicación Social del ISSSTE en la región, negó la situación. Desde el día sábado comentó a VANGUARDIA que no hay indicios de que alguno de los 19 puestos periféricos de la región haya dejado de funcionar. ‘’La ocasión pudo prestarse a malos entendidos por los derechohabientes, hay la posibilidad de una falta por parte del médico, y por eso pudieron pensar que estaba cerrado’’.