Foto: Especial
El joven que fue víctima de una violación a las afueras de un club de Punta Ballena (Magaluf) comunicó este lunes a la Guardia Civil que no interpondrá una denuncia porque siente 'vergüenza'

Punta Ballena, Magaluf, España.- Un joven irlandés de unos 19 años de edad fue agredido sexualmente en la madrugada del domingo en Punta Ballena, en Mallorca, España.

En torno a las 5.30 horas, dos prostitutas introdujeron al turista, que en ese momento iba solo y muy borracho, en el interior de un conocido club de alterne con la excusa de que presenciara un striptease. Una vez dentro, el chico les dijo a las mujeres que no tenía dinero y que no se encontraba cómodo en el lugar. Acto seguido, según consta en la denuncia interpuesta por la víctima, las prostitutas lo expulsaron del establecimiento a empujones por una puerta trasera. Una vez allí, en el callejón, le esperaban dos varones de unos 40 años de edad, quienes le agredieron sexualmente, con penetración incluida. De hecho, la violación fue practicada por ambos sujetos de forma integral.

Pasados unos minutos, el joven fue localizado por unos amigos. Tras comentar lo sucedido, fue trasladado de urgencia al hospital de Son Espases. Los facultativos detectaron los indicios evidentes de la agresión sexual y pusieron los hechos en conocimiento del juzgado de guardia. Rápidamente, el juez ordenó que se desplazaran al hospital un médico forense y agentes de la Policía Judicial. La víctima, a pesar de que iba muy borracha, no llegaba a entender lo sucedido y explicaba a los investigadores que tenía lagunas de ubicación, pero que sin ningún género de dudas podría identificar a las prostitutas y también a sus agresores.

Pasó la noche en el hospital. Foto: Especial

No denunciará por vergüenza

El joven que fue víctima de una violación a las afueras de un club de alterne de Punta Ballena (Magaluf) comunicó este lunes a la Guardia Civil que no interpondrá una denuncia porque siente «vergüenza» de los hechos que vivió en la madrugada del domingo al lunes.

El turista irlandés dejó entrever a los agentes que el motivo de esta decisión es tratar de olvidar lo sucedido y marcharse a su país lo antes posible. Quiere que sus familiares y su círculo de amistades ignoren lo que padeció y no ser señalado por esta agresión. Tampoco quiere verse sometido a la presión de un proceso judicial que, además de largo, es doloroso para la víctima y sus familiares.

Los investigadores, debido a la gravedad de los hechos, trataron de convencerle de la importancia de la denuncia, pero se encontraron con una negativa tajante. El joven estaba acompañado de dos amigos que le dieron apoyo. Está previsto que en las próximas horas abandone la Isla, ya que ha adelantado su vuelo de regreso.

Fuente: Ultimahora.es