Acusado. El taxista Pablo Otero es señalado como el violador de una mujer, que era su pasajera y encima conocía. / JUAN FRANCISCO VALDÉS
Se pudo determinar que el taxista desvió su marcha por una brecha cercana a la colonia Misión Cerritos, en el oriente de la ciudad, y ahí atacó sexualmente a su pasajera

A Pablo Otero Rodríguez, el taxista acusado de violar a una de sus pasajeras, le fue dictada la vinculación a proceso por el delito de violación y estará bajo proceso tres meses más en el interior del reclusorio varonil.

El ministerio público asignado al Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres, Ángel Sena, aportó los medios de pruebas, entre ellos el localizador GPS, con el que ahora cuentan los vehículos de alquiler.

Se pudo determinar que el taxista desvió su marcha por una brecha cercana a la colonia Misión Cerritos, en el oriente de la ciudad, y ahí atacó sexualmente a su pasajera, quien además era su conocida.

Tras la agresión, el taxista despojó a su víctima de su bolsa, efectivo y celular, pero la denunciante alcanzó a tomar el número del taxi, con lo cual los oficiales lograron ubicar al concesionario de la unidad, quien les indicó que contaba con un rastreador.

SE RESISTIÓ A POLICÍAS

Para realizarle una investigación —y gracias al localizador del auto— los oficiales lograron ubicaron al trabajador del volante, en el cruce de periférico Luis Echeverría y Reforma, en la colonia Bellavista, y se le pidió detener la marcha.

Al mencionarle que iba ser llevado en calidad de presentado ante el CJEM, ya que existía una denuncia en su contra por abuso sexual, se opuso alegando que era una confusión.

Como se resistió, los oficiales solicitaron el apoyo de la Policía Investigadora, para corroborar la media filiación de la persona que buscaban; mientras esto hacían, el acusado trató de huir agrediendo a un policía municipal, pero fue sometido y presentado a las autoridades.