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La dieta de la Bella Durmiente se ha puesto de moda y se basa en un principio simple: cuando duermes, no comes, lo que engaña al hambre

Hay muchas personas que quieren adelgazar y esta decisión se toma por motivos de salud o por motivos estéticos. En este sentido, son muchos los que han recurrido a dietas estrictas bajas en carbohidratos, que en realidad logran el objetivo deseado, pero no logran arrojar esos kilos al ritmo deseado o se ven obligados a dejarlos en suspenso por el simple hecho de hacerlo.

La Dieta de la Bella Durmiente o la Dieta de la Almohada es una de las más recientes que se conocen y se basa en una fórmula radical para dejar de comer y aparentemente perder peso más rápido, porque se trata de seguir una premisa simple: cuando la gente duerme, no lo hace. comer, que se consigue engañando al hambre.

 

Sin embargo, esta dieta tiene sus ventajas siempre que se acompañe de una dieta excelente y acorde no solo con el peso de la persona sino también con su altura.

Es posible perder peso mientras duerme, según investigadores de la Universidad Estatal de Florida, ya que quienes consumieron 30 gramos de proteína antes de acostarse “experimentaron un mayor gasto energético mientras descansaban a la mañana siguiente en comparación con aquellos que no comieron nada antes de acostarse”. 

Como ventaja adicional, “la proteína también puede ayudar a reparar los músculos durante la noche. Cuanta más masa muscular tenga, más calorías quemará en reposo.

Además, según un estudio publicado en el Journal of Pineal Research, al dormir en completa oscuridad, el cuerpo produce una hormona llamada melatonina, que no solo te hace sentir dormido, sino que también puede ayudarte a quemar calorías.

Por el contrario, un artículo del Dr. Christopher Winter, director médico del Centro de Neurología y Medicina del Sueño de Charlottesville, afirma que dormir en una habitación más fresca de lo habitual puede ayudar a las personas a conciliar el sueño más rápido, lo que a su vez les ayuda a conciliar el sueño más rápido de lo habitual. ayuda a “adelgazar y reducir la incidencia de todo tipo de enfermedades”. En concreto, la temperatura ideal debe estar entre 15 y 19 grados. No se recomienda dormir por encima de los 23 grados ni por debajo de los 12 ′ ''.

Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition encontró que “el gasto de energía en reposo de las personas que descansan bien es aproximadamente un 5% más alto que el de sus contrapartes cansadas y queman un 20% más de calorías después de comer que las que durmieron menos horas”.

No recomendado

Cabe mencionar que si bien la dieta de la Bella Durmiente no es muy recomendable, es importante destacar que los buenos hábitos de sueño pueden contribuir al objetivo de la pérdida de peso, siempre y cuando vayan acompañados de una dieta sana y equilibrada y ejercicio físico, en para mantener no solo la circulación sanguínea sino también los músculos en movimiento.