El Señor hizo a las criaturas del agua.
Hizo a la ballena y al delfín; al hipocampo y la estrella de mar; a la trucha y al salmón.
El Señor hizo a las criaturas del aire.
Hizo al colibrí y al cóndor; al águila y la golondrina; al ave del paraíso y al gorrión.
El Señor hizo a las criaturas de la tierra.
Hizo al elefante y a la oruga; al perro y al gato; a la oveja y al león.
Terminó su obra el Creador, y vio que le había sobrado un poco de barro.
Pensó que sería una lástima desperdiciarlo.
Entonces, con el barro que le sobró, el Señor hizo al hombre.

¡Hasta mañana!...