Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación. | Foto: Milenio
El subsecretario Alejandro Encinas aseguró que la menor falleció a consecuencia de un golpe por una caída y no por una infección en la garganta; la madre de la menor regresó a su país

El subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, aseguró que Alexandra, la niña de origen guatemalteco que murió este miércoles en la estación migratoria de Iztapalapa, falleció al caer de una litera y no por una complicación respiratoria.

“Lamentablemente tuvimos el deceso de una niña guatemalteca que viajaba con su madre. Es una niña de 10 años que sufrió un accidente dentro del dormitorio en donde estaba con su mamá, al caerse de una litera, fue el trauma, el golpe, lo que provocó el deceso.

“Hubo una versión de que esto fue derivado de una infección en la garganta, lo cual es cierto, pero no fue ese el problema. Fue el accidente de la litera en el dormitorio. Está abierta la investigación para que cualquier caso de negligencia o responsabilidad sea sancionado. Estamos esperando el fallo en donde la mamá de la niña se reservó hacer una denuncia particular”, dijo el subsecretario.

Encinas explicó que hoy a las 10:00 horas, la madre de Alexandra regresó a su país acompañada del consulado guatemalteco.

El funcionario explicó que la estación migratoria “no es un centro de detención” y aseguró que la niña estuvo todo el tiempo acompañada de su mamá porque así lo establece la ley, salvo en el caso de los niños migrantes no acompañados, quienes permanecerán bajo la responsabilidad de los DIF locales.

“Es para evitar la separación. Deben estar en condiciones adecuadas. Yo asumo que no son las condiciones adecuadas las de las estaciones migratorias y tendrán que transformarse, pero no hay ninguna violación. Está con su mamá y nosotros no estamos alentando la separación”.

Alejandro Encinas explicó que la tercera parte de los flujos migratorios son niños y niñas y que se espera que para este año se duplique el número de migrantes que lleguen a México hasta en 700 mil personas.