Foto: Especial/ El video ha sido compartido en Twitter por Mehmet Algan, ex diputado del Partido de la Justicia y del Desarrollo turco de la región de Hatay
Una escena que recuerda mucho a la película “La vita é bella” de Roberto Benigni, en la que el padre transforma en un juego la prisión de un campo de concentración nazi para no hacer vivir al hijo de ese horror

Para distraer a Selva de 4 años, su padre Abdullah Al-Mohammad ha inventado un juego. Cada vez que una bomba es lanzada en Idlib, ríen. De esa forma la pequeña no se asusta. El video ha sido compartido en Twitter por Mehmet Algan, ex diputado del Partido de la Justicia y del Desarrollo turco de la región de Hatay.

La familia ha sido obligada a huir de su propia casa a Saraqib, una ciudad en el interior al Este de Idlib, a causa de la guerra civil. Ahora viven en la casa de un amigo en la ciudad de Sarmada, donde ahora son rodeados por explosiones casi constantes.

 

Cada vez que cae una bomba, Abdullah pregunta: “¿Es un avión o un proyectil? “Un proyectil”, responde la pequeñita en el video. “Si es cuando caiga, reiremos”, dice Muhammed.

“No entiende que es la guerra y yo le hago creer que los ruidos provienen de armas de juguetes”, ha explicado Al-Mohammad a Sky News. “He decidido de enseñar a Selva este juego para prevenir el colapso de su estado psicológico. Busco evitar que sea golpeada por enfermedades ligadas al miedo”.

Una escena que recuerda mucho a la película “La vita é bella” de Roberto Benigni, en la que el padre transforma en un juego la prisión de un campo de concentración nazi para no hacer vivir al hijo de ese horror.