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Martino trata de imponer su sello en la nueva generación del Tri

MÉXICO.- En los predios de las “Malvinas”, que se encuentran sobre los antiguos terrenos de los ferrocarriles de Santa Fe, Argentina, de vez en cuando se escuchaba a Gerardo Martino gritar a los integrantes de las fuerzas básicas de Newell’s: “toca, toca, pase, abre ¡muy bien!”, la misma filosofía que ahora el actual entrenador intenta predicar con los jóvenes de la Selección Mexicana.

“Muy bien hijo”, le gritó el ‘Tata’ a Francisco Figueroa, jugador del Pachuca, tras culminar una jugada de más de cinco toques con un disparo a portería. “Alan (Mozo) aprende a diferenciar cuando dar un pase o ir al dos contra uno”, le señaló al lateral de los Pumas.

En la segunda práctica de la selección que representará a México en la Liga de las Naciones de la Concacaf, el estratega tenía como exigencia que las jugadas al ataque nacieran en los pies de los arqueros. Empezaba con un toque de Raúl Gudiño o José Hernández, pasaba por Mozo o José Esquivel conectaban con Figueroa o Jonathan González y terminaban en los remates de Paolo Yrizar o José Juan Macías.

“Tan grande y no le puedes meter el pecho a la pelota”, regañó Martino a Yrizar, tras no controlar un pase de González.

El ‘Tata’ está tan comprometido con la idea del juego limpio, el buen trato del balón y no obsesionarse con el resultado, que al menor error exige repetir toda la jugada. Dio una muestra de su filosofía en la reciente Copa Oro, en la que sus defensas centrales terminaron entre los jugadores del Tricolor que más pases dieron durante el certamen del verano.

Ensaya su estilo con un grupo de jugadores mexicanos en el que el más grande es Luis Romo, de los Gallos de Querétaro, de 25 años. Al igual que en su etapa en Newell’s Old Boys, quiere enseñar que el estilo siempre está por encima del resultado y trabaja esta semana con el futuro del Tricolor, la próxima estará al mando del presente.