La estadounidense Lindsey Vonn, gran estrella del esquí alpino, volvió a subirse a lo alto del podio en la Copa del Mundo. Foto: EFE
La actual campeona de la Copa del Mundo, la suiza Lara Gut, fue segunda a 0.15 segundos, mientras que la alemana Viktoria Rebensburg terminó tercera 0.48.

En apenas su segunda carrera tras su larga ausencia por lesión, la estadounidense Lindsey Vonn, gran estrella del esquí alpino, volvió a subirse a lo alto del podio en la Copa del Mundo.

La esquiadora de 32 años se impuso en el exigente descenso de 2,700 metros de la pista de Kandahar, en la estación invernal alemana de Garmisch-Partenkirchen.

En una soleada mañana, Vonn hizo un tiempo de 1:43,41 minutos para conquistar su triunfo número 39 en pruebas de descenso y el 77 en total. Emocionada, la norteamericana no pudo reprimir las lágrimas tras cruzar la meta.

La actual campeona de la Copa del Mundo, la suiza Lara Gut, fue segunda a 0.15 segundos, mientras que la alemana Viktoria Rebensburg terminó tercera 0.48.

Vonn habría regresado a la competición la pasada semana en Zauchensee, después de 11 meses fuera de las pistas por lesiones en la rodilla y el brazo. En la prueba austríaca, también un descenso, acabó decimotercera.

Su éxito de hoy fue el segundo consecutivo y el tercero en total en la pista de Garmisch, donde precisamente había logrado el año pasado su último triunfo.

"Es increíble, no tengo palabras", dijo la emocionada Vonn, que mañana participará también en el supergigante. "Me sorprendí a mí misma y a mis rivales. Di todo lo que tenía. Fue difícil encontrar el coraje para hacerlo".

La también estadounidense Mikaela Shiffrin no compitió en Alemania, pero retuvo el primer lugar en la clasificación general de la Copa del Mundo. La eslovena Ilka Stuhec, que ganó las tres primeras citas del calendario, es líder en la disciplina de descenso.